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Respira [SakurAiba]

Titulo: Respira
Autor: Tatsu
Genero: Yaoi, Romance

Rating: (Edad): G
Personajes: Sakurai Sho x Masaki Aiba [Ohno x Nino - Jun]
Advertencias:
Resumen: "Hazlo otra vez y........¿Podrías respirar, tu corazón está dejando de latir y yo estoy tratando de escucharlo" 



 Escuchó como la puerta principal se cerraba detrás de él, dejó sus zapatillas en la entrada como siempre, lentamente comenzó a arrastrar sus pies por el pasillo.
Por su cara no parecia estar de muy buen humor.
Al pasar por la puerta de la cocina oyó una voz familiar...

"Justo a tiempo Sho kun! La cena está lista, estaba a punto de llamar a los demás"

"Oh.....Que bien"

"Voy a llamar a los demás, enseguida vuelvo"

"Claro"

La voz de Aiba resonó en todo el pasillo, haciendo saber a los ocupantes de la casa que ya era la hora de la cena.
Así uno a uno, Jun, Ohno y Nino salieron de las habitaciones y se dirijieron al comedor.

Todos se sentaron a la mesa, esperando que Aiba sirviera la comida.

"Sho! No sabía que habías vuelto ya de tu cita con Haru chan! ¿Como te fué?"
Preguntó entusiasmado Nino.

"Ahhh....fué genial. Fuimos a comer, luego al cine y terminamos paseando por el parque tomados de las manos. Fue perfecto"

"Awwwww.....Te está volviendo tan blando y emocional mi lindo Sho kun!" Dijo Jun poniendo cara de lamentacion

"Ya callate tonto! No molestes al osito de peluche" Rió Aiba mientras arrojaba los palillos a la cara de Jun

"Y tu......" Interrumpió con una risilla Oho...."¿Ya la besaste?"

Todos estallaron en una carcajada conjunta dejando a Ohno con cara de poker, pues no entendia la situacion.

"Mira que eres tonto amor mio" Le dijo Nino a su despistado novio "Claro que ya se han besado, llevan saliendo casi un año. ¿Que pasa contigo?....baaaaaka
Perdonalo Sho, ultimamente la edad esta haciendo estragos en el"

"Hey!!" Dijo Ohno en un tono recriminante

Nino solo le sonrio y le dio un toquecito en la nariz a modo de cariñito

"Bueno...ya. Dejemos el tema, o el osito de peluche se pondrá incomodo" Dijo Aiba terminando de servir la cena y sentandose junto a Sho

"No soy un oso de peluche...." Dijo Sho mientras hacia pucheros

Cuando acabaron de comer, Nino y Ohno habían desaparecido de la cocina ya que no tenian ninguna intención de ayudar.
Y Sho se levanto de la silla sin decir una palabra dirijiendose a la habitación que compartia con Aiba.
Solo quedaban Jun y Aiba para limpiar la cocina y lavar los platos.
Mientras la figura de Sho se perdia por el pasillo, Aiba solo pudo ver su espalda.... con sus ojos cargados de tristeza solo pudo observar como Sho se alejaba.

"Lo siento" La voz de Jun lo sacó de sus pensamientos

"¿Que sientes? No es tu culpa, no debes disculparte por nada" Respondió Aiba volviendo la cara hacia su compañero, regalandole una pequeña sonrisa.

"¿Alguna vez....pensaste en decirselo?" Dijo Jun con un tono suave

Aiba sacudió la cabeza "No! Claro que no. No quiero arruinar la amistad que hay entre nosotros. Y tampoco quiero arruinar su relacion con Haru chan"

"Voy a guardar mis sentimientos e intentar aclararme, no te preocupes por mi ¿Si?"

"Bien, esto ya quedó limpio" Dijo Aiba arrojando un trapo de la cocina al fregadero "Supongo que ya es hora de irme a la cama"

"Buenas noches Aiba kun! Si necesitas algo.....solo ven a hablar conmigo"

"Ya....Gracias, buenas noches" Respodio Aiba mientras se dirijia a su habitacion arrastrando los pies por el pasillo.

Jun solo se quedo de pie observando a su amigo, odiaba ver a Aiba tan deprimido. Pero no habia nada que el pudiera hacer para arreglar la situacion.

Aiba se detuvo en la puerta de su dormitorio, apoyó su mano sobre la perilla de la puerta. Acercó la oreja a la puerta tratando de escuchar cualquier señal que le revelara si Sho aún estaba despierto.
No había ninguna señal de modo que en silencio giró la perilla de la puerta y entró en puntas de pie, cerrando la puerta detrás de él.
La lámpara de la mesilla de noche que separaba las camas todavía estaba encendida, Aiba pudo comprobar que Sho dormía, o al menos creía que estaba durmiendo. Su respiración era constante, casi roncando. Esa era una buena señal.
Aiba lentamente avanzó hacia la mesita de noche, apagó la luz y se inclinó para tirar de las mantas de Sho, para así poder cubrirlo y que no coja un resfriado.
Aiba se arrastró hasta su cama, retiró en silencio las mantas y se deslizó suavemente entre ellas y el colchon.
Suspirando profundamente, se quedó mirando el ventilador de techo, pensando en que si observaba nada, y pensaba en nada sus ojos se cerrarían y volveria a caer dormido como cada noche. Pero esta noche, las cosas no iban a ser como siempre.
No podía concentrarse en las aspas del ventilador porque el sonido de la respiración de Sho lo distraía, lo sentía tan cerca, como si estuviera respirando justo al lado de su oído. Aiba resopló y se giró de manera agresiva hacia su lado y miró al hombre durmiendo en el otro lado de la habitación.
Miró a su rostro y maldijo en silencio a Jun y su estupida idea de vivir todos juntos como una familia. - El solo queria hacernos sentir bien...no es su culpa -Pensó para si mismo Aiba. -Aunque bien podría haber buscado una casa con mas habitaciones.....
Sabía que no debía observar a Sho si alguna vez quería deshacerse de las mariposas y las náuseas que el otro le ocasionaba. Pero no podía apartar la mirada, era imposible.
Sho siempre parecía tan tranquilo, pacífico y bello cuando estaba dormido. Con la boca ligeramente abierta, los ronquidos suaves retumbando en la habitación y con la baba cayendo poco a poco por la esquina de su boca. Aiba sonrió para sus adentros y enterró la cabeza en las mantas para reprimir la risa que estubo a punto de salir de su boca.

Aiba respiró por la boca y exhaló por la nariz, la risa desapareció rápidamente. Volvió a mirar a Sho......y sólo siguió mirando. Simplemente, no podía apartar los ojos de la opersona que se encontraba frente a él. Esta fue una de las muy pocas razones por qué se sentía feliz de vivir juntos y compartir habitación. Podía observarlo en silencio, y guardar cada mueca de su rostro y cada sonido en su mente. Pero su sonrisa se volvió a desvanecer en el momento que vió a Sho revolverse entre las mantas.
"Estás mirando"
Aiba parpadeó. Pensó que Sho simplemente habló en sueños.

Los ojos de Sho aún estaban cerrados y una pequeña sonrisa encontró su camino en los labios. Los ojos de Aiba se abrieron y cerraron rápidamente, fingió estar dormido, con la esperanza de uqe Sho realmente estubiera hablando en sueños.

"Sé que estás despierto, Aiba." Sho murmuró de nuevo. Aiba se asomaba entre las sabanas, descubriendo solo sus ojos y miró a Sho quien aún tenia los ojos cerrados y esa sonrisa estúpida todavía dibujada en sus labios.

"¿Cómo sabe que todavía estoy despierto?" Se preguntó incredulo Aiba a sí mismo. Y como si le estuviera leyendo la mente, Sho habló una vez más, "Puedo sentir sus ojos en mí, Aiba. No me he dormido todavía. Esataba esperando por ti". Él sonrió y abrió los ojos para ver a un inexpresivo Aiba con la boca abierta. Sho sólo sonrió.

"¿Huh?" Aiba soltó sin siquiera pensarlo. Se dio cuenta de que Sho lo había estado engañando todo el tiempo fingiendo dormir. Y ahora Sho le sonreía..... que hermosa sonrisa tiene pensó Aiba, luego solo ocultó su rostro en la almohada.

"Está bien. No podía dormir de todas formas. Ahora ven aquí". Sho alzó sus mantas sobre el costado vacío e hizo un gesto a Aiba para que entrara. Aiba levantó la vista de la almohada. "Sólo entra aquí." Lo alentó Sho, acariciando el espacio vacío.

Aiba lentamente quitó las mantas que cubrian su cuerpo, se sentó con cautela en el borde de la cama y echó fuera sus piernas. Se puso de pie, sin saber realmente lo que estaba haciendo, solo dejando a sus pies llevarlo donde quisieran ir. Terminó en el otro lado de la cama de Sho, y el otro simplemente lo miró con una sonrisa divertida. Aiba se deslizó debajo de las mantas que Sho había arrojado sobre el.

"Enserio... tan dificil fué?" Sho sonrió. Aiba movió lentamente la cabeza.

"Muy bien, ahora vamos a dormir." Y así, Sho agarró a Aiba, lo rodeó con su brazo y cerró los ojos, apretándose la cabeza en el pecho de Aiba. No pasó mucho tiempo hasta que Sho cayó dormido, Aiba con la respiración agitada y fuertes latidos en su pecho intentó calmarse. Aiba miró de nuevo a Sho, podia ver su frente, sus cejas, el puente de la nariz.....

"Aiba" murmuró el hombre que supuestamente dormía y Aiba se congeló, "Estás mirando de nuevo ... y me haces cosquillas". Hizo una pausa. Aiba contuvo la respiración, esperando que Sho de nuevo. Sho continuó con sus palabras "Hazlo otra vez y........¿podrías respirar, tu corazón está dejando de latir y yo estoy tratando de escucharlo" Apretó la cara aún más al pecho de Aiba. Aiba lo miró con los ojos muy abiertos. Sho lo observó con solo un ojo abierto, "Hey. Respira". Ordenó. Aiba así lo hizo. Tomó aire y luego exhaló, consiguiendo que su corazón volviera de nuevo a un ritmo normal para el hombre que reposaba en su pecho. Sho sonrió y murmuró un "gracias".

Aiba no sabía lo que estaba sucediendo. Ciertamente no era un sueño porque Sho estaba ahí, realmente exigentdo que repirara, y se acercara a él. Acaso Sho no sabía lo que estaba haciendo? Luego Aiba se congeló de nuevo y con miedo pensó "Él no puede estar enterado de mis sentimientos, ¿no?"

"Aiba". Sho le dio un golpecito. "¿Quieres reaccionar? Respiras o no respiras? Yo prefiero que respires" Murmuró frustrado Sho.

"Lo siento". Susurró Aiba mientras volvia a respirar de nuevo. Sho se acurrucó más, envolviendo sus brazos alrededor de Aiba y tocó la curva de unión entre el cuello y la cabeza de Aiba, se sentía comodo asi.

Aiba esperó un rato antes de decidirse a hacer lo que estaba a punto de hacer. "Sho." -Susurró-. El hombre dormido se movió y le acarició más profundo en el cuello. "Tengo algo que decirte". Sintió el aliento de Sho haciendole cosquillas en el cuello. "Te amo". Le susurró su confesión, muy tranquila y suavemente, con la esperanza de que Sho no lo oyera. Entonces sintió unos labios besarle el cuello por un tiempo prolongado. Y luego esos mismos labios sonrieron contra su cuello y el hombre dueño de esos labios se acurrucó aún mas contra Aiba, y finalmente, se sumió en un profundo sueño.

Aiba no pudo pegar ojo esa noche. Su mente se estaba volviendo loca, saltaba en todas direcciones, no podía sentirse tranquilo.

Llegó la mañana y Aiba tuvo su oportunidad de salir de la cama de Sho antes de que este despertara. De mala gana, se apartó y se deshizo del tibio abrazo de Sho, lo hizo en silencio, se deslizó de la cama, y salió fuera de la habitación. Vió Jun en la cocina sirviéndose una taza de café. Aiba de inmediato corrió a su lado.

"Alguien se ha despertado pronto esta mañana" Comentó Jun con una sonrisa mientras bebía su café.

"No dormí en toda la noche." Respondió Aiba casi resoplando

"Está bien, entonces, alguien estuvo ocupado durante la noche" Continuó Jun con una risita.

"Jun ~!" Gimió Aiba, casi llorando

"Bien bien! Por Dios, ¿qué te pasa?" Preguntó Jun y se apoyó en el mostrador.

"Esa es la cosa! Yo no sé exactamente lo que pasó!" Gritó Aiba en voz baja.

"..... ¿Por qué hablas tan bajito? Respondió Jun también en voz baja

"No estoy hablando bajito" Dijo Aiba meneando su cabeza y hablando casi en un susurro

-Sí, lo haces!. " Respondió Jun... en un susurro también.

"No, no es verdad" Dijo Aiba en voz baja, totalmente obvio, su cerebro colapsó probablemente debido a todos los de signos de interrogación que ahora lo atormentaban en su mente. Pero reacciono por la mirada con la que Jun lo acusaba.

"¡Está bien! Lo que sea! Basta! Sólo dime qué demonios ha pasado antes de que vaya y se lo pregunte directamente a Sho!" Se quejó Jun.

"¡No!" Gritó Aiba, arrojándose sobre Jun, poniendo una mano sobre su boca.

"Dios Aiba estas congelado" Se quejó Jun mientras quitaba la mano de su boca. "Bien, ahora empieza desde el principio. ¿Qué pasó?"

Aiba respiró hondo y largo. "Anoche ... Sho dijo que no podía dormir y me dijo que fuera a la cama junto a él y lo hice. Y entonces él me agarró y me abrazó y no me dejó ir. Y yo pensé que estaba dormido así que... accidentalmente murmuré que lo amaba y esas cosas..... " Aiba jugaba con sus manos, totalmente avergonzado. Luego levantó la cabeza y alzó la voz casi en un tono de protesta y sufrimiento al mismo tiempo, "Entonces va, y me besa el cuello!" Aiba volvió a agachar la cabeza "Luego solo me abrazó mas fuerte y sonrió" Gritó de nuevo, pero esta vez en un susurro. Jun lo miró por un segundo, y entonces se deshizo en carcajadas.

"No es gracioso, Jun." Se quejó Aiba.

"Bien bien, lo siento." Hizo una pausa, frenando su última parte de la risa. "Bueno, entonces eso es genial! Eso quiere decir que ahora lo sabe todo. ¿No estás contento?" Aiba se sentó en una silla y metió la cabeza entre sus manos, "Yo no lo sé. ¿Qué pasa con su novia?"

"No te preocupes por eso, dejaselo a él. Si oyó tus sentimientos y los acepta, solo debe cortar con ella. Tan simple como eso". Jun dio unas palmaditas en la espalda de Aiba.

Aiba suspiró y sintió como Jun le dió una patadita en la pierna. Miró hacia arriba y Jun señaló con la cabeza en dirección a la entrada de la cocina. Aiba se dió la vuelta y vió a Sho caminar medio dormido chocandose con las cosas a su paso, su cara estaba oculta debajo de la capucha de la sudadera que llevaba puesta.

Sho lo vio mirando y esbozó una enorme sonrisa y abrió la nevera para buscar una botella de zumo.Aiba rápidamente desvió la mirada. "Uh, creo que ya es hora de irme al gimnasio" tartamudeó y se levantó para irse. Sho solo sacudió la cabeza y sonrió.

"Entonces.... ¿Vas a salir tu también?" Preguntó Jun mientras veía a Sho intentar beber el zumo con una mano y con la otra ponerse sus zapatos.

"Tengo que ir a romper con una novia". Sho le guiñó el ojo, lo saludó con una sonrisa y abandonó el apartamento.

"Lo sabía". Murmuró Jun para sí mismo, y vió como Aiba entraba disimuladamente de nuevo en la cocina.

"¿Se fue?" Preguntó Aiba.

"Sí, y él está en camino directo a romper con su novia. Así que definitivamente...Ya lo sabe" Comentó Jun, y Aiba gimió otra vez dándose la cabeza contra la mesa.

"Oye es algo muy bueno. Sé feliz". Lo alentó Jun.

"Bueno, voy a ir a despertar a los dos tortolitos". Dijo Jun casi llorando.

"Buena suerte.... diviértete." Respondió Aiba mirandolo con una sonrisa burlona.

Siempre era una tortura despertar a Nino y Ohno. Ellos siempre estaban desnudos, enredados entre si, o en medio de un espectáculo de sexo matutino, y eso no era del agrado de Jun, siempre se sentia avergonzado de verlos en plena accion.
Jun llorando, giró el pomo de la puerta, rogando que aún estubieran dormidos.

-Fin -

Entrevista con el Vampiro

Titulo: Entrevista con el Vampiro
Autor: Tatsu
Genero: Yaoi, Lemon
Rating: (Edad): M - NC17
Personajes: Taguchi Junnosuke, Tatsuya Ueda, Nishikido Ryo
Advertencias: A.U
Resumen: Un empresario intenta cerrar un trato de negocios con un cliente algo especial.


No era una casa particularmente grande, quizas algo mas imponente que los demas hogares medios.
Estaba en medio de un gran terreno en el campo, rodeada de árboles. A pesar de eso el acceso no era extremadamente complicado.
Solo habia que tomar un viejo camino de tierra durante unos diez minutos aprox desde el desvio de la autovia.
Los ladrillos del exterior eran de color oscuro, quizas debido a la humedad y lo antiguo que era el edificio.
Tenia detalles en metal negro, con toques victorianos.

Nishikido Ryo, citado alli debido a una reunion con un posible nuevo socio para fusionar sus empresas.

Tres sonidos secos interrumpieron la paz del lugar.

Alguien de aspecto apagado, pálido, abrió la puerta.

- ¿Si?

- Ah etto...Buenos dias soy Nishikido Ryo, el señor Tatsuya me cito aqui para una reunion de trabajo.

- Si, por supuesto. Pase por favor. -La puerta se abrio y el hombre retrocedio un poco para dejar pasar al invitado.
- Hablare con el señor Tatsuya, ahora espere aqui.

Al momento de entrar, Ryo podria haber jurado que el hombre que lo recibio aspiro profundamente por la derecha de su cuello.

El interior de la casa no era muy diferente a la fachada, poca luz, tonos oscuros, la unica excepcion fué el piso de marmol color marfil y los muebles de color caoba.

Sorprendido, Ryo fue sacado de sus propios pensamientos cuando se dio cuenta que el hombre habia vuelto y le hizo un gesto para que lo siguiera.
Lo guio por un pasillo con innumerables puertas en color verde oscuro, con picaportes color oro.

- Ahora el señor lo recibirá
El empleado llamo a la puerta y una voz provino del interior de la habitacion

- Adelante

La puerta se abrio y el hombre señalo a Ryo que podia entrar.
La habitacion estaba poco iluminada, pero eso ya no era una sorpresa.
A pesar de la falta de luz, Ryo pudo distinguir a dos personas en su interior. Uno estaba sentado  en un sillon de cuero rojo y sostenia una copa de vino en su mano.
El otro estaba detras del sillon con las manos apoyadas en su respaldar.

- Cierra la puerta y retirate Suo -Dijo el hombre que estaba de pie

Suo hizo una leve reverencia y cerro la puerta. Las dos personas que se encontraban junto a Ryo en esa habitacion tenian un aura electrizante.

El hombre que estaba de pie sonrio un poco y se dirigio a Ryo

- Bienvenido a nuestro humilde hogar Nishikido san. Mi nombre es Ueda Tatsuya

Estrechó la mano hacia el, tenia una mano muy fuerte y una mirada muy intensa, casi hipnotizante, tanto que a Ryo le resultaba dificil apartar sus ojos.

- El es mi "socio" Taguchi Junnosuke -Dijo con una sonrisa mientras señalaba al hombre que estaba sentado en el sillon, quien levanto la copa de vino en señal de saludo.

- Por favor, tome asiento -Prosiguio Ueda guiando a Ryo a un sofa.

Ueda se dirigio a una pequeña mesa en la que habia varias bebidas alcoholicas.

- ¿Wisky? ¿Ginebra?

- Ah! Nada, gracias

- Deberia probar el vino tinto, es una cosecha muy buena -Interrumpio por fin Junno.

- Ne, querido, si no quiere beber, no esta obligado a hacerlo -Ueda disparo una mirada directa a Junno, y Junno se la devolvio sin siquiera parpadear.

- Oh! No importa, en realidad me gusta el vino -Respondio tenso Ryo.

- A si?  -Junno levantó una ceja mostrando interes en lo que su invitado acababa de decir

- Si, siempre intento ir a esos festivales y catas de vinos....

- Ah...No me referia a eso -Dijo Junno perdiendo otra vez el interes, dando un nevo sorbo a su copa.

Ueda ofrecio una copa de vino tinto a su invitado. El sabor era muy especial, incluso la temperatura a la que fue servido. Casi tibio, pero delicioso.

Volvio a la mesa, tomo su propia copa y nuevamente se acomodo tras el sillon en el que estaba Junno.
Una de sus manos sostenia la copa, y la otra reposaba sobre el respaldar del sillon.

- Es momento de trabajar -Dijo Ueda, y tomo un sorbo de su copa
- Entiendo que si esta aqui es para intentar convencerme de que fusionarme con su empresa es una buena apuesta, y un negocio seguro ¿Me equivoco?

Junno practicamente ronroneaba cuando Ueda hablo con su tono de voz muy bajo y le acaricio sus cabellos.

- No se equivoca señor Tatsuya, esta usted en lo correcto. -Ryo no sabia muy bien que contestar, asi que solo pudo decir la verdad.
Bueno, no toda la verdad, en realidad omitio decirles que tambien estaba ahi para intentar espiar en los negocios de Tatsuya.
Ueda sonrio y bebio otro trago

- Hummm....-Ueda miró a la cara a Junno y le dio una sonrisa vaga pero perfectamente entendible
- ¿Acaso sabe como satisfacerme? No soy un hombre facil de convencer. Ya sabe

Ryo no sabia donde dirigir su mirada ante esa escena, habia algo en ellos que lo intimidaban

- Bueno, en realidad soy muy testarudo señor Tatsuya. Insisto hasta conseguir lo que quiero

Ueda apreto posesivamente en respaldar del sillon y clavo los ojos en Ryo

Fue ahi cuando Ryo descubrio lo posesivo que era Ueda con Junno. Quizas eso era lo que mas le impuso y le hizo temer. El control que Tatsuya parecia tener.

- No me echo atras facilmente -Continuo diciendo Ryo

- Vaya, nunca pense que seria tan valiente como para intentar enfrentarme usted solo. Ultimamente nadie tiene esas agallas.

En ese momento Junno solo dio un resoplido, a lo que Ueda contesto con un leve golpecito en la parte posterior de su cabeza

- ¿Hay algo a lo que deberia temerle? -Pregunto confuso Ryo. Aunque se imaginaba que podia ser una trampa para ganarle psicologicamente debido al destello que emitieron los ojos de Ueda. Un destello depredador que se enfrento con la oscuridad de los ojos de Ryo.

- Oh no....Nada a lo que temer -Dijo esto ultimo enterrando sus dedos entre los cabellos de Junno y apretandolos, haciendo que Junno cerrara sus ojos y respirara profundo.
- Junno, querido....Dejanos solos -Su agarre habia cedido y nuevamente se encontraba acariciandole el pelo.

- Claro -Junno inclino su cabeza hacia atras, e intento exprimir hasta la ultima gota de su copa y al mismo tiempo establecer contacto visual con Ueda, con quien compartio una sonrisa sincera y provocadora y una mirada complice.

Se levanto de su asiento, mostrando su larga y definida figura, dejo su copa vacia sobre la mesa, miro a Ryo y le dedico una media sonrisa poco antes de salir por la puerta.

Ueda lo observo hasta que abandono la habitacion. Luego volvio a tornar su mirada hacia Ryo, tomo una silla y se sento frente a el.

- Bien, usted dira ¿Cree que sera capaz de convencerme? ¿Que es lo que me ofrece?

- Bueno, podria empezar diciendole que nuestra empresa tiene el indice de ventas y ganancias mas alto de la zona, nuestro rendimiento es optimo y...

- Basta! Me aburre. -Ryo lo miro con una expresion de sorpresa -Deberia intentar ser mas creativo y mas atractivo al cliente.

Ueda miró el interior de su copa, el vino se movia de un lado a otro, y luego volvio a mirar a Ryo

- Esto...-Ryo sintio como toda la valentia que habia mostrado hacia unos minutos se desvanecia completamente cuando vio a Ueda levantarse de su asiento

- ¿Sabe que? Voy a dejar que piense e intente preparar una nueva presentacion. Mientras yo voy a buscar unos papeles de mi empresa, para luego comparar...Ya sabe

Ueda camino en linea recta sin siquiera mirar a Ryo. Dejo su copa junto a la que habia dejado antes Junno y tomo camino hacia la puerta abandonando la sala.

Ryo se quedó sentado ahi, se puso ansioso. Su mente le daba vueltas al asunto una y otra vez. Esto no estaba funcionando como el lo habia planeado.
Había oído que el señor Tatsuya era una de las personas mas dificiles de convencer para hacer negocios, pero ya que estaba alli no queria darse por vencido.

Lo unico que en verdad le incomodaba un poco a Ryo era el aura de esas dos personas.¿Que tipo de extraña relacion tenian? Ademas el ambiente de la casa era un tanto siniestro, y eso lo desconcentraba....No habia casi luz, se sentia un poco amenazado en ese lugar....Aunque no sabia bien porque.

Ryo.....

Miro a su alrededor para intentar poner rostro a la voz que acababa de sonar. Aun cuando no era mas que un susurro.

Ryo....

Se levantó del sofa, con sus ojos recorrio toda la habitacion pero no habia nadie alli. Sus pies parecian haber tomado vida propia arrastrando el resto de su cuerpo fuera de la habitacion.

Ryo....

Camino lentamente por el pasillo hasta llegar al final

Ryo...

Abrió la puerta para encontrarse con una habitacion que era tan oscura como las anteriores.
La cama que habia en su interior era muy grande, y parecia tener unas sabanas negras increiblemente suaves.

Pero eso no fue lo que capto la atencion de Ryo, si no la criatura que habia encima de la cama. Junno

Solo llevaba puesta su ropa interior.

- No tengas miedo, solo quiero hacerte volar

Esas palabras le impactaron como un golpen en la cara. Junno no perdio el tiempo y se lanzo a lo labios de Ryo. Ningun pensamiento paso por su cabeza, solo la sensacion de la suavidad de los labios de Junno sobre los suyos recorriendo cada centimetro de su cuerpo, ocupando cada espacio de su cabeza.

Junno rompio el beso y gimio mientras comenzaba a arrastrar a Ryo a la cama y a besar su pecho, lo empujo sobre el colchon y abrio lentamente los botones de su camisa.

Se sento sobre las caderas de Ryo y habló

- Ryo, Ryo....Tenemos que trabajar juntos para convencer al señor Tatsuya

Lo miro sonriente, en sus ojos habia un brillo inocente.
Le tomo las manos a Ryo y las elevo sobre su cabeza, se inclino y comenzo a besarlo.
Con una mano recorria el torso desnudo de Ryo, y con la otra sostenia sus manos.

No era un beso terriblemente apasionado, pero de repente se volvio mas tenso cuando, invadido y contagiado por el extasis, Ryo decidio mezclar su lenga con la de Junno.

Junno comenzaba a cansarse de solo besos y caricias, tomo la iniciativa y lamio el cuello de Ryo.
Cuando sintio su pulso acelerado en la yugular tuvo que detenerse un segundo para contenerse y  retomar el control. Casi podia sentir la sangre corriendo por las venas.
Siguio su camino y volvio a detenerse, esta vez en la clavicula. Se entretuvo lamiendo y marcando esa zona como suya.

Junno paso la mano por el pecho de Ryo y apreto uno de sus duros pezones. Se lamio los labios como anticipo de lo que aun quedaba por veni.

¿Lo que aun quedaba por venir? Ryo no tenia ni idea, el solo temia que Tatsuya los descubriera y lo estrangulara alli mismo.
Podia recordar claramente cada mirada y gesto que Junno y el compartieron. Y por supuesto habia notado lo posesivo que era Tatsuya con Junno.

- Vaya, los dejo solos unos minutos y mira lo que haces

Junno solo giro la cabeza para mirar y sonreir a Ueda, quien estaba en el marco de la puerta observandolo todo.
Ryo por otro lado, se sentó casi haciendo perder el equilibrio a Junno y miro al hombre que permanecia en la puerta.
No habia ninguna muestra de sentimientos negativos ni ansias de venganza, al contrario, en su rostro se dibujaba una sonrisa que contrastaba perfectamente con la de Junno.

Poco a poco fué acercandose a la cama. Junno empujo suavemente a Ryo sobre el colchon una vez mas mientras reanudaba su juego con los pezones, lamiendolos y mordiendolos.

Ueda no quitaba los ojos de Junno, se acerco y con una de sus manos le acaricio la espalda y el cuello.
Junno comenzó a ronronear ante el roze, dejando aun mas marcas sobre el pecho de Ryo.

Ueda dejo de prestar caricias y atenciones a Junno y se dirigio a uno de los cajones de la mesita de noche.
Ryo estaba demasiado distraido como para prestarle atencion, Junno estaba robando todo el protagonismo.
De repente Ueda se acerco a Ryo y ato cada una de sus muñecas al respaldar de la cama.

Junno comenzo a desabrochar el pantalon de Ryo y a jugar con la cremallera....Luego giro su cabeza y vio a Ueda, quien estaba quitandose la camiseta.
Sonrio y le indico con un dedo que se acercara. Ueda camino hacia Junno y lo beso introduciendo inmediatamente la lengua en su boca haciendolo gemir.

Ryo, quien ya estaba entregado, no quiso quedarse fuera. Primero intento liberar sus ataduras, pero fue inutil.
La unica manera de llamar la atencion que encontro fue rodear con sus piernas la cintura de Junno, haciendo que sus erecciones rocen y gimiendo para atraer aun mas su atencion.

- Una pequeña perra en celo ne? -Dijo Junno acariciando la entrepierna de Ryo y quitandole la ropa, atrapando con su mano la visible ereccion de Ryo y comenzando a estimularlo.
Cuando ya tenia a Ryo bajo su control gimiendo descontrolado, volvio a buscar a Ueda con la mirada.

- Uepi cariño, porque no me pasas el lubricante? -Dijo Junno

Ueda busco nuevamente en el cajon y le paso una botellita por encima del hombro a Junno.
Éste derramo un poco en su mano y le devolvio la botella a Ueda junto con un beso.
Volvio a prestar toda su atencion a Ryo, lo miro y sonrio de manera audaz. Entonces comenzo a hacer magia con sus manos.
Ryo se sentia consumido por el placer.

- Ponte a cuatro patas -Una voz oscura sono tras el y Junno obedecio ante esa peticion.
Puso sus rodillas flexionadas a los lados de las piernas de Ryo, mantuvo su peso con una mano sobre el colchon y con la otra continuo masturbando a Ryo.
Sintió como un par de manos se colaban alrededor de su cintura jugando con la goma de su ropa interior.
Luego un solo tiron basto para desnudarlo. Un dedo travieso comenzó a jugar alrededor de su entrada sin querer entrar.....aun.
Junno queria parar esa burla,  pero no fue necesario. Ueda introdujo el dedo por sorpresa y comenzo a moverlo, para luego acompañarlo con otros mas. Dilatando suavemente a Junno.

A todo esto, a pesar de sentirse extaciado pues Junno no habia parado su movimiento con la mano por su miembro, Ryo podia ver todos los niveles de placer en la cara de Junno.

En ese momento Junno solto el agarre al miembro de Ryo. Comenzaba la verdadera diversion.

Se aparto un poco de Ueda y posiciono su cuerpo sobre el de Ryo.
El dolor inicial fue fuerte. Junno apoyo las manos en el pecho de Ryo y tiro su cabeza hacia abajo respirando entrecortadamente debido a la primera penetracion. Pero pronto se mordio el labio y comenzo a moverse lentamente.
Gimio profundamente y sintio como Ueda se ponia tras el y le acariciaba el pelo.

Junno aumento el ritmo de su movimiento volviendo loco a Ryo. Incluso comenzo a estimularse con su mano, pero fue detenido por Ueda, quien tomo su miembro firmemente y comenzo a masturbarlo.

Junno se movia de arriba a abajo a una velocidad frenetica, Ryo apretaba con fuerza las caderas de Junno, rozando de vez en cuando sus manos con las de Ueda, quien tambien estaba concentrado en excitar a su pareja.

Junno apoyo su espalda sobre el pecho de Ueda. A su vez, Ueda levanto con un dedo el menton de Junno y le inclino la cabeza hacia atras dejando su cuello totalmente expuesto. Teniendo pleno acceso a el.

- Vamos, hazlo ahora mi amor -Junno animo a Ueda.

Ryo no podia apartar la mirada de ellos dos, a pesar de tener su miembro enterrado en Junno, era como si solo esas dos personas existieran en esa habitacion.
El no era mas que un mero espectador de ese espectaculo.

Ueda acaricio con su dedo la piel desnuda del cuello de Junno causandole escalofrios.
Se lamio los dientes....Preparandose

Ryo no podia apartar la vista de esos relucientes colmillos.

Ueda lo mordio, clavo sus afilados colmillos rompiendo la delicada piel. La sangre comenzó a correr filtrandosele entre los labios.
En ese mismo momento Junno no pudo soportar mas y termino derramandose en el vientre de Ryo.
Su boca estaba abierta y respiraba agitadamente por ella, se aferro a las sabanas y cerro con fuerza sus ojos. Sus musculos se tensaron y su entrada se contrajo una y otra vez sobre el miembro de Ryo.

Ryo reacciono entrando y saliendo violentamente un par de veces mas, antes de liberar un gemido ronco de su garganta y terminar por llegar al orgasmo dentro de Junno.

La mano de Ueda se movio hasta haber descargado por completo a Junno mientras continuaba bebiendo de su cuello.
Junno y Ryo intentaban recuperar el aliento, cuando por sorpresa Ueda levanto la mano y la puso alrededor del cuello de Junno presionando con fuerza.

- Buen chico -Susurro en su oido

Luego se separo de Junno y se dirigio hacia Ryo

- Tal vez.....Comienza usted a convencerme señor Nishikido -Dijo mientras ponia su cara a la altura de su abdomen.
- Si no le importa....esto es mio -Ueda paso la lengua por el estomago de Ryo, que estaba manchado por la escencia de Junno.

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Justo antes de que Junno cerrara la puerta doble de la entrada en la cara de Ryo, este pudo ver lo que esperaba.
Ueda se habia abrazado a Junno y lamia la sangre que aun salia de la herida, derramandose por el cuello y pecho de Junno.

Las puertas se cerraron

- Volverá.....no cerramos el negocio y aun quedan cosas que discutir. -Dijo Ueda mirando a Junno

Junno solo lo miro y sonrio

- Ahora......Ya te divertiste con el. Creo que es mi turno

Ueda tomo por el cabello a Junno y lo apoyo contra una pared besandolo con fiereza.

- No te preocupes, te alimentare bien luego para que no te sientas debil.

 Tomo de la mano a Junno y desaparecieron juntos en la oscuridad de uno de los pasillos.

~ [Sakuraiba] ~ Directo al corazón

 
 
Titulo: ~ [Sakuraiba] ~ Directo al corazón
Autor: baby_MinJung
Genero: Yaoi
Rating (Edad): +18
Personages: Sho Sakurai + Masaki Aiba (Arashi)
Advertencias: ninguna
Resumen: ¿Qué ocurriria si en verdad, estos dos fueran pareja?


- ¿Quieres casarte conmigo? – preguntaba Sho mientras abrazaba a Aiba por la espalda nada más despertarse esa misma mañana.
- ¡Qué estás diciendo! ¿No será otra de nuestras bromas, no? – contestaba Aiba... No hacía mucho que habían empezado a tener “esa” relación especial que hacía que el Sakuraiba fuera ahora mismo real…
- ¿Crees que podría bromear con algo así? – decía este mientras le besaba en el hombro a su chico, que ahora se dejaba reposar en el pecho de este.
- Um… ¿de verdad deseas casarte conmigo? – añadía Aiba.
- No solo deseo casarme contigo… deseo que tu corazón sea siempre mío – añadía Sho.
- A veces me pregunto si tu instinto funciona correctamente… - dijo Aiba sorprendiendo a Sho.
- ¿Por qué dices eso? – contestaba el otro.
- ¿Cuánto tiempo crees que estuve esperando a que tu corazón sintiera lo que ahora mismo sientes? – decía Aiba.
- Oh… entonces, ¿te casarás conmigo? – decía Sho.
Justo después de ello… ambos volvían a estar tumbados uno encima del otro. Aiba había acabado debajo de su chico, y ahora podía disfrutar de aquella vista tan perfecta de los brazos de su chico… perspectiva que le hacía verse más masculino y atractivo.
Las manos de este… enseguida comenzaron a perderse bajo la camiseta de tirantes blanca que el otro llevaba. Le encantaba sentir el tacto y el calor que desprendía la piel de este… así que sus manos revoloteaban por el su cuerpo … cosa que a este le encantaba.
Sho, sin embargo… observaba de cerca cada expresión que reflejaba Aiba en su rostro… rostro que cada vez lo dejaba mas embobado… cosa que le causaba alguna que otra frustración en el trabajo… sobretodo, en los ensayos de las coreografías o en las grabaciones… ya que Aiba siempre estaba pendiente de él…
De pronto… y fruto de su deseo, comenzó a besar el rostro de este… comenzando por la frente… siguiendo a los dos parpados… besando la punta de la nariz… los pómulos… hasta llegar a la comisura de los labios de su chico, la cual rozó con la punta de su lengua, causando un pequeño escalofrío en Aiba… y justo después de eso, sus labios quedaron sellados completamente.
En un momento dado… Sho se impulso haciendo que su cuerpo se colocara aún más cerca del de Aiba, y éste, se acomodó a la misma vez entre los cojines de la cama. Las manos de su chico, rondaban su cintura… cosa que lo ponía bien nervioso… ya que de vez en cuando, se colaban bajo de su camiseta… haciendo que su piel se erizara.
El beso que ambos se daban… comenzó a desviarse… y Sho empezó a besar el cuello de Aiba, pero al ver que la camiseta le impedía continuar ese camino… decidió quitársela… cosa que en un principio… le causó algo de apuro a Aiba, pero segundos después… ya no la llevaba puesta, dejando de los besos de su chico… siguieran ese camino…
Aiba mientras tanto… ya le había quitado a Sho la camiseta… y el tenerlo ahí encima de él, con su pecho marcado por el ejercicio… y esas pequeñas gotitas de sudor que empezaban a verse en su piel… lo estaba comenzando a excitar, cosa que provocó que comenzara a besarlo con una pasión que ahora comenzaba a recorrer todo su cuerpo.
Minutos después, el pulso de ambos comenzaba a descontrolarse… Ambos cuerpo, excitados por las caricias previas que se habían propinado… comenzaron a moverse con más intensidad el uno encima del otro. Las manos, movidas simplemente por el impulso sexual se sentirse cada vez mas unidos… comenzaban a desnudarlos con desesperación…
Aiba… se colocó justo encima de Sho, colocándose rodeando su cadera… este, lo agarraba bien fuerte por los muslos… cosa que hacía que este se pusiera realmente ardiendo… Inmediatamente después, Aiba comenzó a moverse encima de él, como si el vaivén de las olas del mar estuviera moviendo su cuerpo… Aún no estaban totalmente unidos… y el placer que sentían ya estaba haciendo que ambos gimieran de placer…
Las manos de ambos… estaban completamente locas… Las de Aiba… colocadas por encima de los hombros de Sho, agarraban fuertemente las sabanas a la misma vez que impulsaba su cuerpo para moverse… Las de Sho, una de ellas estaba colocada en la nuca de su chico… agarrando a la vez su pelo, y la otra estaba colocada sobre su nalga… aprisionando aun más fuerte, haciendo que el contacto entre ambos se redujera.
Poco después… Sho llegó a desesperar… y no lo aguanto más. Giró sobre su cuerpo… y colocándose justo entre las piernas de Aiba, comenzó a bajar hacia esa zona tan íntima de él… y al llegar ahí, comenzó a masajearla primero con la lengua, seguido de pequeños besos e inmediatamente después… con toda su boca… haciendo que Aiba gimiera de placer cada vez más… Aiba… tenía sus manos sobre la cabeza de Sho, las cuales marcaban el ritmo de entrada y salida… hasta el punto de ir tan rápido que estuvo a punto de irse en ese mismo instante… cosa que no ocurrió, ya que Sho lo notó y paró inmediatamente…
Estuvo un tiempo dándole bocados en los muslos… e inmediatamente después… posicionó a Aiba boca abajo, y de un impulso lo colocó a su antojo en la postura que él quiso… Previamente sus dedos abrieron camino… haciendo que Aiba se arqueara ante tal sensación de dolor-placentero que sentía… y justamente después, su miembro se introdujo dentro de su chico… quedando totalmente ensamblados… Sho, se detuvo un momento, momento que aprovecho… para acariciar la espalda de Aiba… a la misma vez… que comenzaba a masajear con sus manos el miembro de Aiba… causándole tal placer que le haría olvidar el dolor que sentía en ese momento. Segundos después, a la misma vez que realizaba este movimiento… Sho empezaba a moverse… sus caderas comenzaron poco a poco… pero cuando su cuerpo comenzó a perderse… agarró bien fuerte a Aiba… haciendo que prácticamente se sentara… moviéndolo hacia arriba y abajo a su pleno antojo, mientras que su mano… no dejaba de masajear a su chico…
Aiba, estaba viendo las estrellas entre tanto impulso y tanto movimiento… su cuerpo… estaba completamente empapado en sudor… sus manos… se sujetaban donde podía… y su garganta, solo podía emitir gemidos… gemidos y más gemidos de placer… su cuerpo estaba tan tenso que dejaba ver que en cualquier momento llegaría al éxtasis… cosa que supo enseguida Sho, que comenzó a moverse con más y más rapidez… provocando que Aiba se fuera sobre las sábanas blancas de la cama… y que él, se fuera en el interior de su chico…
Ahora mismo… ambos estaban intentando recobrar el aliento… Sho aun continuaba ensamblado a Aiba… y este, estaba reposando con las manos apoyadas en el colchón… mientras su chico, le besaba por la espalda… haciendo que su piel se erizara… y que su cuerpo comenzara a tambalear… Minutos después, Sho se separaba de su chico… dejándose caer en el lado de la cama que no se había visto afectado por su chico… y justamente a su lado, se recostaba Aiba.
- Dime que si te casas conmigo… estas cosas no cambiarán – decía Aiba.
- Claro que cambiarán… - decía Sho – pero para mejor… - añadía.
- Te sentiré aún más mío de lo que te siento ahora… - decía Sho.
- Entonces… me quedaré contigo para el resto de mi vida – contestó Aiba.
 
 
FIN

Carta personal a ti mi amor.....Aun te Amo

Titulo: Carta personal a ti mi amo...Aun te amo
Autor: Tatsu
Genero: Yaoi, angst
Rating (Edad): G
Personages: Tackey & Tsubasa
Advertencias : muerte de un personaje
Resumen: Tackey escribe una carta a su compañero de banda y amante Tsubasa

Aquella tarde, todo mi orgullo, toda la fortaleza y la entereza que con tanto afán procuro siempre demostrar, me abandonaron.

Aquella tarde, por primera vez en mucho tiempo, recuerdo haber llorado. Aunque mis lágrimas se perdieran entre las gotas de lluvia empañando mi rostro, sé que estuvieron ahí.

Aquella tarde, Tsubasa; cuando estando entre mis brazos bajo esa incesante lluvia, con tu mirada tan pura y hechizante clavada en mí, pronunciaste esas palabras.....tu, siempre tan vergonzoso y modesto....tu pronunciaste Esas Palabras...acompañándolas con esa radiante y única sonrisa tuya.

Mi corazón latió tan fuerte que por un momento me sentí mareado, e incluso llegué a pensar que en cualquier momento dejaria de latir de súbito.

Me dejaste mudo. "Tsubaho" 


Aún recuerdo vivamente tú imagen. A pesar de las circunstancias, tú te veías tan seguro y feliz.

Sé bien que aquella tarde, jamás la olvidaré. Aquel momento, cuando me miraste, buscaste mi mano, y temblando de frío, o nervios.....o temblando simplemente por que tu vida se esfumaba...con el rostro empapado me dijiste:

"Hide kun..... yo.....te amo"

En ese momento, sentí mi corazón encogerse y llenarse de dolor. Tuve tantos sentimientos contradictorios....estaba feliz, claro que si, yo tambien te amaba, pero a la vez no podía evitar sentir ese desconsuelo que me invadia.
Tsubasa...yo realmente quise decirte cuanto te amaba.... Pero no pude.....Yo no pude......

Sin embargo mi amor, no te quedaste sin saberlo, porque aunque no pude decírtelo con palabras, te lo dije a través de un beso.
Aquel profundo, prolongado y cálido beso, que llevaba tiempo guardando solo y exclusivamente para ti, en el había puesto todo lo que sentía también por ti, mis sentimientos mas profundos y personales....todo mi amor..... Todo lo que no podía pronunciar.....Mi vida entera para ti estaban en ese beso.

Y yo sé que lo entendiste, me lo dijeron tus ojos, tu lágrimas confundidas con las gotas de lluvia, ese brillo en tu mirada que iluminaba siempre la oscuridad que rodeaba mi corazón cada vez que estaba triste o preocupado, y tu sonrisa, increíblemente aún más resplandecientes que las anteriores, una sonrisa que solo yo conocia, tu mejor sonrisa.....la que me enseñaste el dia que supimos que debutariamos juntos, que deberiamos estar juntos en adelante....
Esa sonrisa que me dedicabas solo a mi....

Amor....despues de regalarme esa hermosa expresión en tu rostro, despúes de darme el beso mas reconfortante, cálido y cargado de amor que se pueda imaginar....despúes de nuestro momento...tu......tu cerraste definitivamente tus ojos, apagaste tu deslumbrante mirada....haciendo asi que mi corazón volviera a oscurecerse.
Tu sonrisa se desvaneció, llevandose con ella mi espiritu....desde ese momento me convertí en un cuerpo si escencia....vacio totalmente....

Ya ha pasado mucho tiempo.....Pero este día especialmente me recuerda al día en que partiste, la lluvia cae violentamente sobre el cristal de mi habitación y una vez mas los recuerdo de ti, de mi...de ese fatídico día abordan mi mente; despúes de tantas lágrimas derramadas, tantas noches de insomnio pensando en ti. Despúes de intentar una y otra vez unirme a ti sin llegar a conseguirlo debido a mi cobardia.....Hoy mi amor, solo espero.....

Solo espero que aquel beso, Tsubasa.....Nuestro primer beso...

No hubiese sido también el último.

Que aquellas miradas y las sonrisas que me regalaste aquella tarde, no hubiesen sido también las últimas.

No puedo más que desear que tu corazón jamás se hubiese parado, no tenias derecho a hacerme eso....tu corazón me pertenecia a mi...yo debería haberlo protegido siempre....

Ya no hay nada que hacer cariño....yo sólo paso mis días  maldiciendo la hora en que aquel desgraciado ebrio nos chocó, sacándonos de la carretera y enviándonos barranco abajo.

Maldiciendo esos minutos interminables en que los servicios de emergencia no llegaban...yo veia como tu vida se escapaba frente a mis ojos......contemplaba con impotencia como me dejabas......como me abandonabas....cada gota de sangre que se derramaba de tu cuerpo era un recuerdo nuestro que se borraba de tu mente, cada gota...era un ápice de tu vida que se perdia.....jamás se borrará eso de mi mente....¿Por que solo me salvé yo?.....Solo unos minutos y tu estarias vivo....estariamos viviendo nuestro amor.....

Como me gustaría que estuvieras aquí ahora.

Tsubasa......

Te extraño tanto, sin ti mis días son un martírio...son interminables. A cada segundo pienso en ti, mi corazón está vacio, mi mente plagada de recuerdos, mis ojos siempre portan lágrimas amargas por tu pérdida......siento que nada tiene sentido sin ti....

Como me gustaría que estuvieras aquí ahora.......

Que estuvieras vivo....

Te extraño tanto......

Eras parte de mí.....sin ti me siento vacío, me falta lo mas importante....es calidez que solo tu me aportabas....eras mi mitad....al irte tu, solo quedó una mitad vacia, inexpresiva.....solitaria...

Cuando ya no estuviste conmigo, me di cuenta de cuanto estaba acostumbrado a ti, de cuanto de amaba, te amo, y te seguiré amando.

Siempre fuiste mi mejor amigo desde que tuve memoria; aunque por como nos tratábamos durante esa época en que no nos soportabamos, cualquiera hubiera pensado lo contrario. Lo recuerdo tan bien, creo que ese fue el momento en que me di cuenta que me habia enamorado de ti, por eso no queria que etuvieras cerca.....Me costo reconocer que te amaba, pero tu....acabaste por ganarme, y te lo agradezco...por que mis mejores años fueron junto a ti.

Y hoy también, al igual que todos los días desde el día de tu muerte, debo pedirte perdón.

Perdón, por no querer vivir. Perdón por confinarme a mi soledad y a mi tristeza, a solo esperar el momento en que pueda ir a estar contigo una vez más. A esperar el momento en que dios me conceda el eterno descanso.
Perdón por haber sido tan cobarde y no haberte confesado antes mis verdaderos sentimientos hacia ti....estoy tan arrepentido hoy.....

Te pido perdón, porque sé perfectamente que es lo que menos hubieses deseado. Se que tu adorabas verme feliz, se que si una mitad estaba triste...la otra también.

Pero entiendeme mi amor....sí no estas conmigo estoy más muerto que vivo.
Y no me cansaré de esperar para estar contigo, cada día que me quede en este mundo oscuro, frio y solitario para mi.

Solo guardo la esperanza de poder tenerte frente a mí de nuevo. Y  poder decirte al fin, claro y firme, mirándote a los ojos, un:

"Te amo"