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Love in the Ice - Capitulo 2

Capítulo 2: El primer día de nuestra nueva vida.

Todo parecía ir de mal en peor en la vida de Yunho. Por si fuera poco tener una recuperación bastante lenta, ahora le había tocado compartir habitación en la convivencia del Campeonato con Yoochun. Estaba clarísimo que para él iban a ser tres largas, horribles y pesadas semanas… o quizás no.

Dos días antes:


- Yoochun, ¿quieres compartir habitación con alguien en la convivencia? - le preguntó su entrenador.
- Pero… ¿es que se puede elegir? - respondió.
- Bueno, no es exactamente que se pueda, sino que yo sólo busco tu “comodidad”, ya me entiendes.
- Claro, lo que quieres decir es que vaya tanteando el terreno poniéndome con alguno de los participantes ¿no?
- Exacto, sabía que tú y yo siempre nos vamos a entender.
- ¿Qué quieres que haga? – preguntó Yoochun con voz seria.
- A mi modo de ver, creo que el mejor rival al que puedes tantearle el terreno sería…
- Al perfecto de Yunho ¿verdad? Vamos, a joderle un rato – y rió.
- Vaya Yoochun, eres más listo de lo que yo pensaba. Lo interesante… sería conocer los puntos débiles de ese chico, vamos, intentar descubrir cómo podemos amargarle un poco el Campeonato.
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Exacto, era mucho más listo de lo que parecía y hacía ver hacia los demás, pero lo que Yoochun no sabía era que esa prepotencia y esas ganas de que Yunho nunca le superase le iban a llevar a otra clase de sentimientos que le cambiarían la vida.
Sonriente, mientras permanecía en la puerta de la habitación, Yoochun se quedó mirando a Yunho que seguía perplejo aún sin creerse que el chico fuera a compartir cuarto con él.

- Como si no tuviera bastante… - replicó.
- Joder, y yo que creía que ibas a alegrarte de verme – bromeó Yoochun.
- Vete a la mierda y no me toques los cojones, hazme el favor.
- Uhhh, que se nos pone gallito el chico y todo. Mira, te lo voy a poner fácil, vas a tener que aguantarme durante las siguientes 3 semanas así que, ¿por qué no fingimos que nos llevamos bien?

Yunho no respondió, simplemente se limitó a observar como su “enemigo” empezaba a ordenar sus cosas. Se sentía nervioso, inquieto, como si algo en su interior se estuviera moviendo para destrozar todo a su paso como si fuera un huracán. Y la verdad, en ese momento se quedó helado… porque por primera vez se preguntó si se sentía así debido a la furia que sentía por todo aquello en su interior, o se debía a otro tipo de sentimiento que no quería ni dar lugar a pensar. Y a decir verdad sabía, y estaba más seguro de que era más lo último que lo primero, haciendo que se pusiera más nervioso y un gran miedo recorriera todo su interior.

Aquella misma noche

Yunho se encontraba en la ducha, había sido un día duro de entrenamiento. A pesar de todo había intentado por todos los medios centrarse en aquello que más importaba en ese momento, pero la verdad, no se podía decir que se encontrara de muy buen humor. No sabía si rechazar el hecho de tener que aguantar todo aquello, o simplemente dejarlo pasar. De repente, Yoochun entró al baño sin llamar, y esa ya era la segunda vez…
- Es que ya no puedo ducharme tranquilo ¿o qué? 
- Perdone usted, ni que fuera una chica y le diera vergüenza que la vieran desnuda.
- Tu que pasa, que te tomas todo en coña ¿no? – le dijo Yunho enfadado.
- No, lo que pasa es que quería ver personalmente ese cuerpazo, no te jode. Ahh por no hablar de esa pedazo de…
- Serás… - Yunho se había quedado sin habla.

“Ya me gustaría a mí” pensó sin poder evitarlo.

- Mira, que salgas del baño de una puta vez – dijo.
- Está bien, está bien – y mientras se reía salió del baño – Joder… - musitó y después observó como si, al parecer sin sorprenderle en absoluto, sufría una dolorosa erección.

Se tumbó en la cama y la cabeza comenzó a darle vueltas, pero sólo una imagen se le quedó en la mente, la de él haciendo que Yunho tuviera el mayor orgasmo de toda su vida. “Si la gente se entera de que eres gay, Yoochun, ese día será el fín de tu carrera”, recordó. “Y que más dá”, pensó. Total, era imposible que ese gilipollas de Yunho se sintiera atraído por él.
Segundos después Yunho salió del baño. A Yoochun le resultaba tan guapo que en ese momento se hubiera lanzado a por él sin pensárselo dos veces y le habría hecho de todo. Observó como el chico se ponía el pijama, bueno, más bien unos bóxer color azul y vio la fea cicatriz que este tenía en la pierna.

- ¿Te duele mucho? – preguntó.
- Vamos tío, no querrás ahora hacerte el simpático conmigo ¿verdad?
- ¿Simpático? – rechistó Yoochun – Tan sólo intentaba romper un poco el hielo, o bueno, más bien ese Iceberg nuestro llamado “odio”, pero si no quieres responder…
- Sí, sí que me duele, y bastante además.
- Entiendo, entonces me será más fácil vencerte.

Qué fácil resultó, el punto débil de Yunho era ni más ni menos que, seguramente para el resto de su carrera, no lograría competir otra vez al 100% de sus posibilidades.

- Pero que imbécil eres, ojalá y no te lo deseo nunca te pase algo así, porque verías lo jodido que es plantearse seguir con tu carrera deportiva.
- Vale, tranquilo, no hace falta que te pongas así. Sólo era una broma…
- Mira, que me dejes en paz.

Enfadado, Yunho comenzó a ponerse el bóxer con tanta rapidez que al apoyarse de una sola pierna se hizo daño y no pudo evitar caerse al suelo. Instintivamente Yoochun fue a ayudarlo enseguida.

- ¿Estas bíen? – preguntó.
- No, no estoy bien, o es que ¿acaso no lo ves? – le respondió Yunho.
- Tío, lo siento – porque aunque lo hubiera evitado, esa situación no le hacía nada feliz - ¿Te ayudo?
- Sí por favor, en el cajón de mi mesita tengo la crema que suelo ponerme ¿me la das? - dijo señalando.
- Claro que sí, espera un momento.

Yoochun fué a por la crema mientras Yunho se sentaba en la cama, tenía practicamente toda la parte de la pierna donde se encontraba la cicatriz hinchada y le dolía bastante. Realmente, no estaba muy seguro de poder participar en el campeonato. Mientras se ponía la crema, su cara de dolor impresionó a un Yoochun que no pensaba antes no había pensado que esa lesión fuera para tanto, pero sí, si que lo era. Se quedó mirando a Yunho y su corazón le dió un vuelco... le gustaba, estaba claro que le gustaba y ese "odio", desde ese momento se convirtió en frustración. Sabía muy bien por qué. Sí, su carrera acabaría en el momento en que alguien se enterara de que daría cualquier cosa por besar los labios de ese chico.

Eran las 3 de la mañana y Yoochun no podía dormir, su cabeza no hacía más que darle vueltas y justo despues su cuerpo reaccionó de la misma manera en la que estaba pensando.

       - Oye, si tu no quieres dormir, al menos deja a los demás - dijo Yunho en voz baja asustando al chico.
       - Lo siento... - y se hizo el silencio.
       - Gracias por ayudarme antes, la verdad es que esta recuperación... me está trayendo muchos dolores de cabeza.
       - Yo, esto... siento haber sido tan borde.
       - Tranquilo Yoochun, no pasa nada, tambien han sido muchas las cosas que han influido en nuestra "relación".

En ese momento Yoochun escuchó como el chico se levantaba de la cama y se puso realmente nervioso. Tanto que se creyó sentir petrificado en el momento en que sintió cómo Yunho se sentaba en un hueco de su cama.

      - Pero, ¿sabes qué? - le dijo - Todo puede mejorar.
Y en ese momento deseó con todas sus fuerzas que este le besara... pero no fué así.

     - Toma, se te cayó esto cuando te fuiste antes a duchar - y Yunho le dió un reloj - Imagino que lo necesitarás.

Dios, como lo deseaba en ese momento. "Vamos Yoochun" se dijo así mismo; porque sabía que si no era en ese momento jamás lo haría.
Y sin pensarselo más, antes de que Yunho pudiera salir de su cama, le besó, tan profundamente, que sintió todo su mundo a sus pies.

Love In The Ice - Prólogo

Título: Love In The Ice
Autor: Lee Yunhie
Género: Lemon, Romance.
Rating (Edad): +18
Personajes: 2U (Yoochun+Yunho), Changmin.
Resumen: Yunho y Yoochun son rivales en la pista de patinaje. Dentro de un año se celebrará el Campeonato Nacional en Seúl, pero la vida de ambos cambiará cuando sentimientos inesperados se revelen.

Corría el año 2011 y todo estaba preparado para que al año siguiente se celebrara el campeonato nacional de patinaje artístico en Corea del Sur. Los principales equipos y patinadores de todo el país se preparaban para el campeonato más importante de su vida, ya que hasta ese momento, después de la guerra, era la primera vez que se volvería a celebrar en su ciudad de origen, Seúl. Durante los últimos 5 años fuera del país dos patinadores se habían convertido en el foco de todas las críticas más excepcionales que un patinador pudiera obtener. Ellos eran Jung Yunho, un chico de 25 años nacido en Gwangju y Park Yoochun, de 25 años y nacido en la capital de Corea del Sur, Seúl. Sus más fieles seguidores e incluso la prensa habían creado una rivalidad entre ellos, tanto como para que cada vez que ellos competían en un campeonato sus seguidores mostraran carteles de odio hacia su rival.

Estadio Deportivo de Seúl


- Yunho, ¿cómo llevas los entrenamientos?
- Hola Changmin – dijo sonriendo con un gesto de mano – Lo llevo bastante bien, poco a poco, después de la lesión que tuve hace dos meses no quiero tomarme las cosas a la carrera.
- Ya veo, el entrenador sigue siendo duro contigo ¿verdad?
- Bueno… ya lo conoces, siempre va a exigirme más de lo que puedo dar y no quiero decir…
- Lo sé, lo sé, sé que si no hubieras hecho más de lo que tu cuerpo podía dar, no te habrías lesionado. Pero bueno míralo de este lado Yunho, ahora estas recuperado y al año que viene estarás en el Campeonato Nacional.
- Gracias Changmin, por todo tu apoyo, eres un verdadero amigo. ¿Vas al gimnasio ahora?
- Sí, yo también tengo que ponerme más en forma.
- Vale, ¿te apetece tomar un café esta tarde? Así nos ponemos al día, yo ahora voy a la pista de patinaje.

Después de despedirse de su mejor amigo, Yunho montó en su coche y se dirigió a la pista patinaje donde entrenaba. Que en realidad era el sitio oficial donde los equipos de Hockey de Seúl entrenaban, porque por desgracia, hasta el momento no tenían un sitio oficial para poder entrenar hasta que su propio polideportivo fuera construido meses después. Cuando llegó allí se encontró con algunos fans que le pidieron autógrafos y hacerse alguna foto con él.

- Señor Jung, ¿podría hacerme una foto con usted?
- Claro que sí – dijo sonriendo mientras cogía la cámara para hacerse una foto con una admiradora.
- Espero que todo le vaya bien en su vuelta, es el num uno – le dijo la chica.
- Gracias – respondió él.

Yunho se dirigió al a pista de patinaje donde entrenaba casi a diaro, se cambió y se dispuso a practicar. La verdad es que había perdido un poco sus facultades de patinaje, pero el bien sabia que ninguna persona podía estar siempre al 100% de sus cualidades.

- Yunho, recuerda que tienes un rival que vencer - empezó a recordar Yunho - Me da igual si la pierna te duele, un número uno jamás debe de rendirse ni siquiera ante una lesión. Te quiero ver entrenando día a día.
- Joder - se dijo así mismo - no entiendo porque quiere exigirme tanto, esta rivalidad ni siquiera la he creado yo... ashhh en fin,

Y Yunho siguió patinando.

Al otro lado de la ciudad.

- Yoochun, ¿vas a entrenar? - dijo la voz de una mujer.
- Sí mamá, ya tengo que ir entrenandome.
- Pero si hace nada que has llegado de Estados Unidos cariño.
- Lo sé, pero no puedo descansar cuando al año que viene tenemos el campeonato, no te preocupes, no me esforzare demasiado.
- Vale hijo, entonces no tardes en llegar a casa.

Yoochun cogió su coche y se dirigió a la pista de patinaje. Media hora despues de estar conduciendo aparcó y se dirigió a los vestuarios. Al entrar hacia la pista observo que había algo de revuelo por allí.
Vaya, ya veo que se han enterado de que he vuelto... - pensó.

Pero no era así, la realidad era que todo el mundo estaba atento a lo que Yunho estaba haciendo. A pesar de que acababa apenas de salir de una lesión, la brillantez del chico en la pista de patinaje era impresionante y desde luego estaba claro que sería un gran rival en el Campeonato del año siguiente. Es más, muchos de los presentes podía atreverse a decir que incluso tendría las de ganar, cosa que Yoochun no podía tolerar.
Se puso sus patines y se adentró en la pista, donde sin pensarselo dos veces comenzó a mostrar lo mejor que podía dar. Los ojos de los asistentes no tardaron en fijarse en él y como era de esperar la gente comenzó a gritar para crear rivalidad entre los dos chicos, ya que aunque de un entrenamiento se tratara, la gente no dejaría de exigirles aquello.

- Esto es increible - dijo Yunho en voz baja - Estoy harto de este tipo de situaciones. Mejor me voy...

Y Yunho se dirigió hacía la salida.
- ¿Y este? - se dijo Yoochun - Será cobarde, ¡Eh tú!

Pero no recibió respuesta. Enfadado ante la negativa de llamar la atención al que era considerado su rival Yoochun se dirigió a los vestuarios tras Yunho. A decir verdad, Yoochun era conocido por ser una persona un tanto arrogante.

- Maldito sea - se volvió a decir - Este tio no puede dejarme así, ¿pero que se ha creido?

Enfadado Yoochun empezó a buscar a Yunho por todo el vestuario, para él merecia un buen escarmiento por dejarlo así en la pista ante sus espectadores. Al fondo escuchó el sonido de la ducha y se dirigió hacia alli. Yunho estaba completamente desnudo de espaldas, mientras el chico se enjabonaba, Yoochun pudo observar una cicatriz enorme en la pierna de este. Pero no fué sólo eso lo que llamó su atención, sus ojos enseguida subieron desde las piernas de Yunho, pasando por su trasero, hasta esa enorme espalda... Y en su mente se imaginó que se metía en la ducha para disfrutar de ese maravilloso cuerpo...

- ¿Pero que...? - dijo sin darse cuenta en voz alta.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Yunho al darse cuenta de la presencia de Yoochun.
- ¿Por qué te has ido así de la pista? - preguntó con reproche intentado olvidar lo que su mente estaba pensando.
- Como que porque... sencillamente esta no es una competición para que tú quieras quedar bien delante de tus fans.
- Vaya, Jung Yunho, si eres un tipo duro después de todo... Sabes que te digo - replico Yoochun - Que delante de mis fans hago lo que me da la gana.
- Muy bien, si tu quieres chulearte delante de ellos bien por tí, pero eso no es de mi incunvencia - Y Yunho aparto a Yoochun de su camino y se fué.
- ¡Eh! - gritó mientras cogía a Yunho del brazo - Tú y yo somos rivales.

Y en su primer encuentro, fuera de una pista de patinaje, Yoochun mientras seguía con su rivalidad hacia Yunho. En el fondo, no podía dejar de imaginarse a él disfrutando de una noche de placer junto a ese hombre.

- CONTINUARÁ - 

~[Adiccion]~: Capitulo 2

CAPITULO 2
Me pitaron los oídos, miré en el interior del gran vestíbulo. Era un inmenso espacio abierto, sin rincones ni columnas donde poder esconderse, así que debería ser capaz de ver que era a simple vista. Pero, por más que miraba, no podía ver a nadie. Me estremecí… de repente me pareció que hacía más frío de lo normal, tanto que me pareció que estaba en una cueva prohibida… en lugar de estar entre las paredes de Medianoche.

Las clases no empezarían hasta dentro de dos días más, así que los únicos que estábamos en la escuela éramos los profesores y yo. Pero cualquiera de los profesores, si me hubiera pillado, me habría sermoneado inmediatamente por haber estado fuera tan tarde en medio de una tormenta. Ellos no me espiarían en la oscuridad… ¿o sí lo harían?

Con algo de miedo di un paso al frente… - ¿Quién anda ahí? - susurré.
Nadie contestó...

Tal vez era mi imaginación la que estaba imaginando cosas sin sentido… ahora que lo pensaba, de momento no había oído nada… simplemente lo había “sentido”, esa rara sensación que tienes cuando alguien te está espiando mientras te mueves.

Había estado preocupándome de gente que me miraba toda la noche, así que tal vez la preocupación me había alcanzado… y ahora estaba algo paranoico.

Después vi algo moverse. Me percaté de que un chico estaba de pie a fuera del gran salón mirando a dentro. Él estaba de pie, cubierto por un largo chal, en la otra parte de una de las ventanas transparentes que había. Probablemente era de mi misma edad… pero lo más increíble, es que a pesar de estar fuera, parecía completamente seco… y eso que aún estaba lloviendo.

- ¿Quién eres? - Di un par de pasos más hacía él - ¿Eres una alumna? ¿Qué estás ..? -

Se había ido… no había corrido… no se había escondido… ni incluso se había movido, en un segundo estaba allí y el próximo ya no estaba.

Parpadeando asombrado, miré detenidamente la ventana un par de segundos, como si el reapareciera en el mismo lugar en cualquier momento por arte de magia. Pero no lo hizo. Ande hacia delante para intentar ver mejor, noté algo de movimiento, y pegué un brinco asustado… pero me di cuenta que era mi propio reflejo en el cristal…

- Bien, esto ha sido estúpido… has entrado en pánico al ver el reflejo de tu propia cara… pero, esa no era mi cara...

Pero debía haberlo sido. Si algún estudiante nuevo hubiera llegado hoy, lo habría sabido… Medianoche estaba tan aislada, encima de unas colinas, que era imposible imaginar que alguien vagara por ahí. Otra vez mi creativa imaginación había obtenido lo mejor de mí…tenía que ser mi reflejo… además, pensándolo bien, nunca había hecho tanto frío ahí…

Una vez que dejé de temblar, me arrastré hacia arriba al pequeño apartamento de mis padres el cual había compartido con ellos todo el verano, en lo alto de la torre sur de Medianoche. Afortunadamente ellos estaban totalmente dormidos… podía escuchar los ronquidos de mi madre mientras andaba de puntillas por el pasillo. Si mi padre podía dormir con ese ruido, también podría dormir durante un huracán o un bombardeo… de eso podía estar seguro.

Aún estaba asustado por lo que había visto abajo, y el estar mojado no mejoraba mucho mi humor. Pero nada de esto me molestó tanto como el hecho de que… mi tentativa de robo no había servido para nada.

No era como si pudiese hacer algo por los estudiantes humanos. El director Lee no dejaría de admitirlos solo porque yo lo dijera. Además, tenía que admitir que ella había hecho de policía para asegurase de que ningún vampiro chupase ni un sorbo de sangre.

Pero sabiendo que YunHo me puso al tanto de lo poco que había entendido sobre la existencia de vampiros, incluso pensando que yo había nacido dentro de este mundo… el me hizo ver todas las cosas de un modo diferente, me hizo hacer más preguntas y necesitar más respuestas. Incluso si nunca vuelvo a ver a YunHo, sabía que me había hecho un regalo haciéndome darme cuenta de la larga, y oscura realidad… ya no daría nada de mí alrededor por sentado.

Después de que me deshice de mi ropa mojada y de que me acurrucase bajo las mantas, cerré mis ojos y recordé mi cuadro favorito, “El beso” de Klimt. Intenté imaginar que los amantes de la pintura éramos YunHo y yo… su cara estaba cerca de la mía y que podía sentir su aliento sobre mi mejilla… mi cuerpo sentía la necesidad de tocarlo y sentirlo cerca de mí.

----- FLASH BACK -----

- ...te espero en la biblioteca… - decía YunHo a mi oído justo después de que la campana que anunciaba el descanso para la merienda sonara.

- Esto… si claro – contesté yo sin saber el por qué se le veía tan tenso, e inmediatamente después, ya andaba caminando detrás de él.

- ¿YunHo…? – intenté preguntar pero al segundo alguien amarraba mi brazo, empujando mi cuerpo hacia una de las estanterías de la biblioteca.

Esa persona era nada más y nada menos que YunHo… el hombre del cual estaba enamorado. Mis labios… ahora unidos a los suyos en un profundo beso, eran testigos y portadores del amor que sentía por el… Sus manos vagaron por mi cuerpo hasta llegar a mi cintura, donde me agarró fuerte y me empotró aún más… provocando que cayera algún que otro libro al suelo.

Ahora yo estaba montado en su cintura… abrazado a su cuello… sintiendo como sus labios perfilaban mis hombros con cada beso que me daba… provocando que de mi boca, solo salieran gemidos de placer por sentirlo unido a mi piel.

Lo deseaba, lo deseaba tanto que no pude remediar el comenzar a lamer su cuello… necesitaba saborearlo… ¿instinto de vampiro?... quizá era eso… solo sabía que mi cuerpo lo deseaba más que incluso a la sangre que bebía durante los descansos a escondidas… lo necesitaba… necesitaba sentirlo dentro de mi… que mi cuerpo y el suyo fuera uno…

Como si YunHo pudiera sentir lo que pasaba por mi mente… comenzó a desnudarme mientras provocaba, que con cada envestida que daba contra mi cuerpo, su miembro… se endureciera aún más… haciendo, que rozara contra mi trasero… provocando aún más gemido que era imposible que yo mismo ocultara…

Yo sabía que me deseaba al igual que yo a él… así que no tardó mucho tiempo en bajar toda la ropa de la parte inferior de mi cuerpo… la bajo hasta mis tobillos… hizo que abriera un poco las piernas para poder colocarse entre ellas… y mientras me besaba efusivamente… pude escuchar el sonido de su correa al desabrocharse… y de solo imaginar lo que estaba a punto de ocurrir… yo me excitaba aún más y más…

YunHo me agarro a los brazos… colocándome sobre su cintura… empotrándome de nuevo contra la estantería… la misma de antes… pude notar como una de sus manos se colaban por mi espalda… y como su miembro totalmente erguido rozaba mis nalgas… mientras que la otra… bueno, mientras que los dedos de su otra mano… irrumpían en mi cuerpo provocando un dolor espantoso al principio… pero un placer desmesurado conforme pasaban los segundos…

Y así fue un dedo tras de otro hasta llegar al tercero… Yo en ese momento solo podía que gemir y gemir… mi cuerpo estaba totalmente rendido al placer que las manos de YunHo estaban provocando en mí… pero ahí no se había acabado todo…
YunHo colocó su miembro en mi entrada… y agarrándome de la cintura, y a la misma vez haciendo impulso… su cuerpo y el mío comenzaron a unirse…

Sentía como poco a poco él entraba en mi… causándome un dolor horrible, que se contagiaba a mi espalda… que me dejaba sin respiración… pero qué más daba, sabía que tarde o temprano ese dolor cesaría… así que me limite a morder el hombro desnudo de YunHo, provocando que él se excitara aún más… y por lo tanto, provocando que sus empujes… esas envestidas que eran suaves… acabaran siendo como si fueran olas azotando en los acantilados…

Yo sollozaba de placer en brazos de él… me sometía su cuerpo… a sus envestidas… al amor que él me brindaba… y YunHo, el gemía contra mi oído… mientras su mano, aquella que abriera paso en mí al comienzo… comenzaba a masturbarme… al mismo ritmo que las envestidas que empotraban mi cuerpo aún más sobre la estantería…
Minutos después… yo acababa yéndome completamente contra su abdomen y el mío… pero él, a él aún le hicieron falta unas cuantas envestidas para poder llenar mi cuerpo por dentro…

- Jae…. Yo… te necesitaba – me decía mientras intentaba recuperar el aire que había perdido minutos antes.

- Yo… yo también…

----- CLOSE THE FLASH BACK -----

YunHo y yo no nos habíamos visto en casi seis meses… y eso ya me superaba… al fin de al cabo, yo soy un hombre… un hombre con necesidad… y el que yo utilizara mi mano para satisfacer mi apetito sexual durante todo esos meses… no me servía de nada.

Lo de que se marchara de Medianoche fue cuando se vio obligado a escapar porque su verdadera identidad, la de cazador de vampiros de la Cruz Negra, había sido revelada.

Continuaba sin saber cómo sobrellevar que YunHo perteneciese a un grupo que se dedica a destruir a mi especie. Ni estaba seguro de cómo se sentía él por el hecho de que yo fuese un vampiro, algo de lo que no se dio cuenta hasta después de que nos enamorásemos. Ninguno de los dos escogió ser lo que éramos. Mirando hacia atrás, parecía inevitable que estuviésemos separados… y ahora aún sigo creyendo, profundamente, que estamos destinados a estar juntos.

Abrazando mi almohada a en mi pecho, me dije a mi mismo…

- Al menos dentro de poco no tendrás mucho tiempo para echarle de menos… pronto la escuela volverá a empezar y tu estarás ocupado… Espera… ¿Jae te has rebajado a DESEAR que empiece la escuela?...


Continuará...

"Nan Sarang" - Prologo

EPILOGO

    A veces me pregunto cuando fue que todo empezó a cambiar. Cuando fue la primera ver que se me ocurrió salir en tu ayuda cuando alguna tia se te tiraba en plan pegajoso encima. Al final, tanto acercarme, hizo que se me pasara por la cabeza que tu y yo... quizá...

- Oye Yunho... ¿se puede saber que hacen todas estas bolsas de ropa por aqui en medio...? - ChangMin acababa de levantarse. Eran las 10, hoy tenian descanso hasta las 18 y al menos podían quedarse en casa.
- Me fui de bien temprano de compras... mira... - Yunho comenzó a sacar toda la ropa y complementos que se le habian paseado por delante de los ojos durante la mañana - ¿Te gusta? - dijo enseñandole un cinturón a ChangMin.
- Bueno, los he visto mejores... pero está bien... a ti te quedará genial... - dijo con una sonrisa en la cara.

    Aún puedo revivir una y otra vez tu sonrisa, y la forma en la que me mostrabas aquel cinturón, sonrisa que ahora no veo tan amenudo como quisiera. Desde aquella mañana que me dijiste emocionado, que ibas a comenzar tu vida con Hee Na, la mia, comenzo a acabar.
    Puedo caminar despacio por "nuestro" apartamento, y aun puedo recordar todo el desastre que armabas nada mas levantarte... y de como yo mismo, te regañaba por ello...

- Para ser profesor... - sonrei mientras me apoyaba en la pared de la cocina - ...eres y serás un desastre... - continué caminando hacia la habitación.

Sé que no tengo derecho a reclamarte nada,  y mucho menos, tu corazón. Pero no puedo decir de mi propia boca que desearia que todo te fuera bien con ella.... no puedo hacerlo. Te quiero aqui conmigo, quiero que vuelvas aqui... quiero que rebuelvas la casa... que la pongas patas para arriba y que yo tenga que coger y recojerlo despues.

Recuerdo el primer dia que llegaste al instituto. Todo el mundo en la sala de profesores estaba revolucionado por tu llegada. Eras el gran esperado. Yo a penas me di cuenta de que entraste por la puerta, ya que estaba sumergido en los papeleos de unos exámenes, y cuando me di cuenta de que todo el mundo te estaba saludando, tan solo pensé... "Buah... tampoco es para tanto..."

Poco despues, me di cuenta de que tu imagen no tenia que ver con tu personalidad. Eras honesto, amable, constante y cabezón. No te gustaba perder a ningún deporte y para colmo, eras aún más protector que yo.

Hace 2 meses que ya no vives conmigo, y supongo, que te irá bien con Hee Na, ya que no se te ha visto el pelo desde entonces....

- ¿Yunho... estarás bien? - me pregunté mientras miraba una de nuestras tantas fotos de alguna de las acampadas que hicimos juntos.


Continuará...

The Warmth Of Your Gaze : Capitulo 2


 
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Titulo: The warmth of your gaze.

Idea Original: Esthela10

Desarrollado (autora): S.Tsuki

Clasificación: PG-17

Parejas: Yoosu Yunjae y Changminho

Género: M-preg, romance, drama, angustia.

Resumen: Después de una noche de copas Junsu queda prendado de yoochun de quien solamente conoce el nombre, después de dicho encuentro ambos siguen con sus vidas aunque los sentimientos experimentados los dejan marcados de más de una forma pues dentro de junsu se forma una nueva vida, ¿cuáles serán las historias desarrolladas a partir de esta noche de pasión sin medida?

ADVERTENCIA: Lemon, sexo explícito entre hombres.
 
 
Capítulo 2: Shock 
 
El tiempo pasa
y las estaciones cambian muy rápido
pero los recuerdos de aquel día siguen esperando
a que nos encontremos otra vez.
Te envolveré completamente en todo mi amor…
…quiero protegerte…
Arittake no Ai de-Gackt
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  -¿Y bien?-indago el interrogador alzando una naturalmente delineada oscura ceja.
-Lo siento…-murmuro apesadumbrado el interrogado.

-¡¡Lo sientes!! ¡¡LO SIENTES!!-Grito el verdugo, mientras el rostro del juzgado se inclinaba y se escondía tras su cabello.

-¡¡NO PUEDO CREERLO JUNSU!!- refuto indignado meneando la cabeza girando a ver a la tercer persona en esa habitación, quien sonreía tranquilamente observando con interés la escena.

-¡¡¡Sabes lo que pasamos anoche!!! ¡¡¡¡¡En estos momentos Minho esta sonriendo!!!!! ¡¡¡¡¡Pero salimos a buscarte!!!!! Al menos te hubieras dignado a llamarnos…y no tan solo eso, te atreviste a llegar borracho….-murmuro intentando controlar el tono de su voz.

-Pero jaejoong hyung no estoy ebrio…-murmuro sonrojándose mucho y hundiendo el rostro acongojado, mientras el mencionado volvía a fruncir el seño comenzando con un nuevo sermón, mientras su mente vagaba otra vez por la noche anterior y los recuerdos de esa mañana, formándosele una sonrisa en el rostro.

____________FLASH BACK___________


El sol se colaba de forma juguetona por los enormes ventanales, filtrándose a través de las delgadas cortinas de la habitación, la suave brisa acariciaba los cuerpos que yacían desnudos sobre su lecho, compartiendo un abrazo tan maravilloso que sus ojos deseaban no abrirse nunca, sus pasivas respiraciones y la calidez de sus cuerpos incentivaban ese pensamiento inconsciente, mientras sus cuerpos estaban compenetrados de forma tan exacta, que el deseo de un dios no se cumpliría nunca con tal exactitud, como la que ambos cuerpos poseían al unirse…

El castaño se movió entre las mantas desenredando lentamente su cuerpo de la prisión que eran los brazos de su primer e improvisado amante, se incorporo con lentitud en la cama y los brazos se deslizaron a sus costados, quedando enredados sobre su cintura.

Con los ojos más cerrados que abiertos observo toda la habitación refregándose las mejillas como si de un lindo gato se tratase, le dolía la cabeza pero aun tenía sueño así que se acostó nuevamente, abrazando con mimo al guapo chico que estaba a su lado y que lo abrazo con torpeza apenas estuvo nuevamente cerca de él.
¡¡ESPEREN…!!





¡¡ESA NO ERA SU CASA!!





¡¡¡¡OH DEMONIOS OH DEMOMIOS!!!! ¿DONDE ESTABA?





ESPEREN ESTABA…ESTABA… ¡¡¡¡DESNUDO!!!!


(Y su acompañante también…)


-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH-

Grito aterrorizado corriendo a encerrarse al baño, yoochun solo levanto una pata amodorrado abrazando con fuerza la almohada que hubiese usado junsu, balbuceando un montón de incoherencias, para volver a acomodarse y dormirse tranquilamente comenzando a roncar sin consciencia…

-¡¡Dios mío!!

-¡¡Dios mío!!

-¡¡Dios mío!!

-¡¡Dios mío!!

-¡¡Dios mío!!- Junsu se encontraba en el baño hecho bolita sumamente sonrojado recordando con demasiados detalles todo lo que hizo la noche anterior.

-¡¡Esta me la vas a pagar EunHyuk!!-murmuro con irá crujiendo sus puños, mientras el lucir amenazante se quedaba otra vez en el intento, pues el sonrojo cubría todo su rostro.

Pego de forma ridícula su rostro a la puerta del baño y su mandíbula se desencajo cuando escucho a yoochun roncando a pierna suelta, apostaba que hasta los vecinos estarían despiertos después de su grito y él seguía durmiendo muy campante, de seguro todavía estaba borracho, si, debía ser eso.

Temblando como gelatina salió nervioso, después de haberse bañado, sonrojándose aún más al ver al morenazo candente medio desnudo, intento ignorarlo olímpicamente y recogió parte de su ropa, saliendo hasta el pasillo y la sala para recogerlas todas.

Una vez limpio y brillante, pero con la moral hasta el suelo y el culo adolorido se dispuso a salir del apartamento del chico, intentando ignorar el palpitar vertiginoso y la extraña melancolía que lo inundo al recordar que al cruzar la puerta todo se quedaría como un bonito recuerdo, al menos por su parte, y la verdad es que no quería, un poco indeciso fue a sentarse a la cama, yoochun aún dormía plácidamente abrazando la almohada con ternura, cosa que cambio drásticamente al verlo babear sin ninguna vergüenza, arrancándole una bonita sonrisa al tierno junsin, y repentinamente un deseo de despertar todas las mañanas juntas lo asalto de forma deslumbrante, porque ya no estaba ebrio y sus pensamientos no podían ser peores que cuando lo estaba.

Se froto el rostro conmocionado y le dio un beso en la frente, mirándolo sonreír entre sueños, bueno que mas podía hacer, con una sonrisa resignada llego a la cocina y abrió el refrigerador haciendo un puchero inconsciente, solo había leche, al menos era lo único comestible y después vio en la alacena, su seño se frunció otro poco solo había galletas, un suspiro y una sonrisa torpe escapo de él y coloco las galletas en un plato y sirvió la leche, saliendo algo apresurado a la sala donde vio la hora y casi se infarta, cuando llegara su casa iban a matarlo.

Busco una pluma y un papel que por cierto encontró, y muy disimuladamente esa foto del pequeño bebe disfrazado de ratoncito quedo bien guardada en el bolsillo de su pantalón.

“Señor Ratón eres un desastre, tienes que comprar algo más que leche y galletas y cerveza ò.ó,
Gracias por todo ^^, al menos espero que te guste, no había otra cosa que preparar, buena suerte y cuídate mucho.”

Un beso Junsu.

Después de cómo 20 hojas de papel rayadas era el mensaje más sensato que podía dejar sin implicar cosas vergonzosas de la noche pasada. Lo acomodo todo junto al buró y observo nuevamente la hora 12:30 ¿Tanto se había tardado?, aunque considerando que limpio su desastre pues era aceptable, un último suspiro, una encantadora sonrisa y un último y largo roce de labios antes de salir de ese apartamento, en el que dejaba una parte suya y del que se llevaba el más bonito recuerdo de su existencia…

-¡¡Despierta junsu!!-


_______________END FLASH BACK________________


-¿QUÉ?-pregunto con cara de idiota con las mejillas arreboladas y de nuevo esa sonrisa.

-Aish!!!!! Eres un caso!!!-respondió jae entornando los ojos y saliendo furioso de la habitación, momento que aprovecho junsu para arrojarse sobre la cama y empezar a rodar sobre ella sin parar de sonreír, ignorando claro a su hermano menor que tenía una desencajada expresión llena de incredulidad.

- No sé qué cara debería poner, cuesta creer que estés sobrio es…es realmente vergonzoso…- Minho termino su frase con un tono bajo y serio, interrumpiendo las risitas afeminadas de su hyung, quien se levanto como un resorte de la cama mirando avergonzado al menor.

-luces como si ya no fueras virgen…-murmuro en broma sentándose a su lado.
SHOCK, holocausto, caos, su expresión se desencajo totalmente, mientras se sonrojaba y apretaba los labios para no gritar. Minho abrió los ojos casi a punto de desmayarse, hoy estaba bastante acertado en cuanto a lo que decía…

-En el próximo segundo nos avisarán que ganamos la lotería…-

Silencio…

No paso nada…

-¡ENTONCES YA NO ERES VIRGFJGH!…-Grito de repente alarmando a Junsu, quien por suerte tenía increíbles reflejos y le tapo la boca a su hermano quien casi no podía respirar, observándolo con incredulidad.

-Shhh…Minho tienes razón, pero no vayas a gritar ¿sí?...-el moreno asintió acomodándose en la cama, respirando aliviado cuando junsu lo soltó.

-Antes de que preguntes te digo que solo se que se llama Yoochun, lo conocí ayer en la nueva discoteca a la que me invito EunHyuk, a quien por cierto descuartizaré cuando lo vea, me defendió de un pervertido, es caballeroso, atento, gracioso, lindo y muy guapo y… y…-termino su frase agarrándose la cara sacudiéndosela con fuerza para desaturdirse.

Para ese entonces la expresión de Min era indescriptible, incluso había dejado de respirar y se estaba poniendo morado.

-¿Fue con un chico?- indago trastornado intentando respirar con normalidad, agarrando una almohada que estaba cerca y abrazándola de forma curiosa.
Solo asintió con un movimiento de cabeza.

-Incluso me robe una foto suya mira…-dijo extendiéndole esa imagen en la que solo había un bebe de no más de 3 años con unas lindas orejitas de ratón. Minho abrió los ojos shockeado (bueno más :P) y Junsu termino de cara en el piso de su habitación después de haber recibido ese inesperado almohadazo.

-¡¡¡¡¡ERES UN ENFERMO PERVERTIDO GAY PEDOFILO DE CLOSET!!!!!-Grito su hermano mareado golpeándolo en el trasero diciendo un montón de locuras y barbaridades.

-¡¡¡Hey MINHO!!! BASTA!!!-Grito Junsu riéndose bastante alegre viendo a su hermanito caerse sobre la cama todo aturdido.

-Obvio que no fue un niño lo que pasa es que no tenía más que fotos de bebe…-dijo sentándose con las piernas cruzadas sobre la alfombra.

-Grandísimo genio y ¿para qué demonios crees que inventaron los celulares?-

-O_O No pensé en eso jejeje…-

-¿Bueno ya y vas a verlo de nuevo?-indago después de recuperarse con una increíble velocidad del Shock.

Solo negó con la cabeza, suspirando por enésima vez, perdiendo su vista en algún punto muerto de la habitación.

-¡¡MINHO ACOMPAÑAME AL SUPER!!-

Se escucho el grito de un Joongie bastante molesto por toda la casa.

-Por cierto Junsu no creas que Jae está así de molesto por tu culpa, es que… lo despidieron de nuevo, ya sabes se intentaron propasar y nuestro lindo y delicado hermanito le rompió la nariz al jefe y al hijo…- murmuro poniéndose serio.

-¿Crees que sea grave?-dijo imitando la expresión.

-Tal vez, ese tipo es bastante influyente por aquí, pero no te preocupes Jae es bastante talentoso, encontrara un nuevo empleo rápidamente, me voy antes de que se ponga histérico…-

-¡Oh! Por cierto báñate estas que das miedo…-murmuro saliendo rápidamente al encuentro de su diva favorita, quien más que su propio hermano.

-¡¡¡¡Ya me bañe!!!!-

-¡¡Pues hazlo de nuevo, no se nota!!-Grito desde algún pasillo de su casa.

-Muy bien reacciona Junsu-dijo palmeándose la cara con fuerza-…ahora tenemos que seguir adelante- tomo la foto del bebe chun y la guardo en un libro enorme de física que nadie usaba, salió corriendo al baño para ducharse y después empezar con sus tareas escolares y así poder ir a trabajar.

**********

Yoochun se revolvió tranquilamente sobre su cama, incorporándose segundos después con una sonrisita en los labios, se sacudió el cabello, se limpió el rostro y tanteo el otro lado de la cama en busca de Junsu, para despertarlo y llevarlo a desayunar a un bonito Restaurante, pero…

-¿QUÉ? ¿EN DONDE TE METISTE?- Grito poniéndose en pie de un salto, corriendo desnudo por todo su departamento en busca del junsin, regresando minutos después con una triste expresión en el rostro, eran las 3 de la tarde, su casa temporal estaba limpia de pies a cabeza, pero el ya no estaba, se había emborrachado tanto que durmió como nunca, sin mencionar la actividad extra, se dejo caer sobre la cama suspirando pesadamente, hasta que reparo en esas galletas y ese vaso con leche que estaba sobre su buro, como resorte se sentó y tomo con desespero la nota, una sonrisa más amplia le ilumino el rostro, linda aunque decepcionada, tomo una galleta y la mordisqueo de forma distraída abrazando esa almohada que olía como a caramelo.

-¿Qué me hiciste…?-Pregunto al viento rememorando cada detalle, cada sonrisa, cada caricia, cada gemido, su expresión envuelta en un manto de lujuria,-¿Qué nos hizo? Mejor dicho-murmuro abriendo los ojos con una sonrisa divertida, mirando su travieso y juguetón compañero, bastante despierto.

-Bueno que más da…-se levanto y se dirigió al baño rascándose la panza, como todo buen macho semental (¿?) lo haría, cerró con un portazo y abrió la llave del agua caliente, rebuscando en el cesto de la ropa sucia su celular, no estaría demás ir esa noche de nuevo al antro, uno nunca sabía…

-You are my girlfriend ¡yeah! ...- se metió al agua, después de mandar el mensaje a hankyung, necesitaba que alguien le ayudara a encontrarlo, aunque con ese trasero, sería fácil…

…O al menos eso es lo que él pensaba, lamentablemente el destino no era tan benevolente….

**********

Lunes por la mañana Universidad de Seúl.

-¡¡Junsu bájate!!

-¡¡¡Pesas!!!

-No me importa te lo mereces por haberme abandonado, si no hubiera sido por Chunie esos feos orangutanes me habrían hecho cosas horribles…-murmuro junsu muy tranquilamente sentado a medio patio sobre el cara de ardilla ese, feo, mal amigo.

-Hay sí, hay sí, chunie, chunie, chunie, nada más porque te gusto el frentón ese…-resoplo frustrado cruzando los brazos aun en el piso, mientras los demás estudiantes, les sonreían y los saludaban como si fuese lo más normal del mundo verlos a ambos en el piso.

-No es un frentón, es perfecto y discúlpate…-grito dándole un buen zape en la cabeza.

-¡aishhhhh!, ¡¡lo siento está bien!! ¿Feliz?-

-Hum…Supongo-respondió con una mueca levantándose del suelo ayudando a Eun a hacer lo mismo, a quien el sonido de su celular lo destanteo apresurándose a contestar con rapidez.

-¿Bueno?

-Sungmin ah!! ¿En verdad?, claro no hay ningún problema…-sonrisa de galán-… ¿Estás seguro?...-Junsu entorno los ojos dándole una patada.

-¡¡Ahhhh!! No, no es nada claro paso por ti y entonces podrías cumplir tu promesa de mostrarme Seúl, un beso lindura hasta luego…-

-Hay sí, hay sí, sungmin ah, sungmin ah, nada más porque te gusto el rosadito…-

-¡Hey! no es rosadito, bueno…no mucho…-

-Jóvenes me encantaría seguir escuchando su interesantísima conversación, pero a menos que quieran estar en las clases de regularización más les vale entrar a mi clase ¡AHORA!-

-¡¡Si profesor!!-dijeron al unisonó saliendo disparados hacia su aula.

-¿Oye quieres ir conmigo y Sungmin a Seúl?-le pregunto a junsu mientras corrían a todo lo que les daban las piernas.

-No puedo han despedido a Jaejoong de nuevo y he pedido el turno completo…-
-Pero buena suerte con tu lindo chico rosa…-murmuro burlonamente aumentando la velocidad.

-¡¡Junsu!! ¡¡Nalgón!!

-¡¡Maldita ardilla!!-parando en seco.

-¡¡Jóvenes!!-

-¡¡Si ya vamos!!

**********

-Yoochun ya quita esa cara en verdad me estás dando pena…-le dijo su guapo amigo conduciendo con paciencia hacia Seúl…

-Pero es que no lo encontramos, bendita la hora en la que me emborrache no le saque ni el número de teléfono…-murmuro molesto.

-¿Y eso qué? Nunca lo haces y cuando lo haces los borras al día siguiente…-

-Pero es que él es especial…-

-¡¡¡Agh!!! Hablare con Sung-ah una vez lleguemos a Seúl, le diré que le mencione a su hermano sobre junsu, con tu perfecta y detallada descripción apuesto a que lo reconocen apenas vuelva al antro ¿ya?-

-Hmmm…-

-Me encantan tus monosílabos…Quita esa cara si no quieres que las princesas te atosiguen apenas pises tu casa…-

-Ni me las recuerdes, arpías babosas sin cerebro…

-ok, ok, pero si no son ellas, Tus hermanos te ahorcaran por haberlos dejado un fin de semana con ellas precisamente…-

Yoochun suspiró y cerró los ojos intentando concentrarse en su verdadera realidad, mirando por el cristal de la venta la luminosidad de Seúl, mientras poco a poco se alejaba del lugar donde había dejado la mitad de su corazón…

**********

4 Semanas después.


-¡¡¡Junsu!!!-

El aludido volteo a mirarlo regalándole una radiante sonrisa, apretándose el pecho con fuerza, tenía un increíble y buen presentimiento.

-¿Estás listo?-

-Sí, vámonos ya…-

-Muy bien, Sungmin nos está esperando en X-Dream, quien hubiera pensado que su hermano era el dueño…-

-Es verdad, fue algo raro yo despotricando contra los guaruras y el dueño…Gracias al cielo es comprensivo y le causo risa, si no…-

-Pero eso te pasa por bocón, al menos es bueno que no te dejes de nadie, por cierto ¿ya estas mejor?-

-Oh sí me tome unos anti digestivos que me dio Jaejoong y ya estoy mejor…-

-¡¡¡Muy bien esta noche a divertirnos!!!-Grito alocado a media calle.-Te lo mereces después de un mes de prohibiciones auto impuestas…-

-Por suerte Jae encontró un nuevo trabajo al parecer su jefe es un viejito simpático…-

-Con que no le salga ninfomano, todo bien…-murmuro Eun comenzando a caminar.

-Que te caiga un rayo, o popo de paloma en el más efectivo de los casos ^^-

-Graciosito…-

**********

-¡¡¡¡Apúrate!!!!-Grito Yoochun al coche de adelante, golpeando con fuerza el claxon asustando a Han, quien tarareaba una canción muy quitado de la pena en medio del tráfico.

-Cálmate quieres, solo disfruta de la noche…-

-Si lo dices porque no has tenido que lidiar con La Barbie Medieval un mes completo…-

-¿Barbie Medieval?-

-Su rostro posee todo el plástico actual, pero tiene 500 años de retraso mental…-

El chino solo arqueo una ceja confundido-No le encuentro la gracia…-

-Son los chistes raros de minie, si lo hubieras escuchado de sus labios te habría dado risa…-

-Oh ya veo, por eso estas molesto es tu última oportunidad…-

-Sí, pero tengo un buen presentimiento esta noche de seguro que lo encuentro, si no tengo que desistir y enfocarme en lo que el tarado de Yunho diga.-

-Como si fuera mi prioridad casarme con Tardfanny tener hijos y hacerme viejo atrás de un escritorio…-

-Eso se lo dejo al amarguetas frígido de mi hermanito…-

-Qué no te escuche o te los corta, ya no te preocupes aún es temprano, verás que llegamos a tiempo…-

**********

Apenas piso la puerta de entrada todo su interior se revolvió con fuerza como si un millón de mariposas revolotearán dentro de su estomago, la mezcla de emoción, incredulidad y ansiedad fue tal que se tuvo que agarrar de una trabe del lugar, mientras a lo lejos veía como Eun y sungmin se besaban emocionados, quien diría que el raro de su amigo al fin sentaría cabeza.

Una horrible y repentina oleada de malestar lo hizo correr a los baños empujando a cualquiera que se le atravesará en el proceso, de un ruidoso empujón abrió la puerta corriendo al primer cubículo que vio vacío, devolviendo todo lo que había comido ese día mientras un súbito y repentino mareo lo ataco a la par en que su estomago se preparaba para devolver de nuevo, el sudor lo empapo con velocidad, mientras sentía una horrorosa presión viajar de su estomago a la garganta y luego subir desde su vientre a su cabeza, varios minutos le costó enfocar el piso del baño, solo para cerrar los ojos y limpiarse la boca asqueado intentando respirar normalmente, un fatídico error pues de nueva cuenta se vio soltando todo sobre la asquerosa taza de baño, intentando no tocar las mugrientas puertas, ni tampoco aspirar el horroroso hedor que desprendía todo a su alrededor…

Cuando su estomago no pudo sacar nada más, se limpio el rostro y la boca con rapidez jalándole a la palanca del baño, saliendo a toda prisa hacia los lavabos, donde se enjuago y lavo la cara con torpeza, intentando ignorar a los dos idiotas que estaban jodiendose en un cubículo con la puerta abierta, respiro irregularmente, sintiendo la cabeza punzarle, saboreando la amargura de la bilis al pasarse la saliva, apretó los parpados sujetándose el estomago, saliendo presuroso, cuando se hizo realmente insoportable estar oyendo a esos descarados.

Abrió la puerta sin cuidado, perdiéndose de nueva cuenta en ese mar de gente, intentando enfocar a EunHyuk o Sungmin, necesitaba con urgencia respirar aire limpio, y entre que unos fumaban y los otros quien sabe que se metían, no estaba seguro de durar mucho tiempo consciente, trastabillo sin cuidado y a punto estuvo de irse de bruces al piso cuando unos hábiles brazos lo sujetaron antes de caerse.
-Junsu ¿¡¡¡estás bien en donde te habías metido!!!?-pregunto su amigo sacudiéndolo un poco, su le sonrió torpemente intentando por todos los medios aferrarse a la realidad, lamentablemente su cuerpo no lo soporto y se desmorono en los brazos de hyuk.

-¡¡¡¡Sungmin llama una ambulancia!!!!-Y ese grito fue lo último que escucho antes de que todo se volviera negro, una oscuridad fría y desoladora.

**********

-Quédate quieto ¿quieres?, ya llegamos vez…- murmuro Han quien ya estaba desesperado de ver a Chun morderse las uñas como histérico, malditos hábitos.
-Oh parece que paso algo, están subiendo a alguien a una ambulancia, espero que no haya sido nada grave…-

-¡¡Búscame adentro!!- Grito saliendo disparado del coche, la presión sobre su pecho ahora era angustiosa, necesitaba encontrar a Junsu por dios, tan inmerso iba en sus propias complicaciones que no tuvo la delicadeza de observar a la persona que paso junto a él siendo asistida por los paramédicos, ni siquiera se disculpo cuando empujo a uno de ellos, solo quería verlo, atravesó las puertas del antro, a la par que las de la ambulancia se cerraban y se adentro de prisa a la pista de baile, mientras la ambulancia arrancaba con velocidad alejándose cada vez más con la única razón por la cual Yoochun se encontraba en ese lugar.

-¡¡¡JUNSU!!!-Grito con fuerza, en medio de la pista llamando la atención de varios curiosos, que siguieron a lo suyo después de observarlo con superioridad unos instantes.

Se tomo la cabeza con desesperación, tragándose esas increíbles ganas de llorar que lo asaltaron de repente, alzo la cabeza con decisión apretando con fuerza sus puños.

-¡¡VOY A OLVIDARTE!!-Grito una última vez, antes de bajar la cabeza y que al fin las lagrimas escaparan de sus ojos.

Qué gran mentiroso resultaba ser Park Yoochun era esa la primera vez que él se enamoraba, era la primera vez que estaba dispuesto a dejar todo por una simple sonrisa, era la primera vez que iba a emborracharse por tristeza y decepción, si, era un mentiroso porque no iba a olvidarlo, nunca podría y nunca lo haría aunque en sus manos estuviera la decisión de hacerlo, se limpio el rostro y pidió al barman una botella del licor más fuerte que tuviera, destapándola y tragando con furia un cuarto del contenido, parando cuando los brazos del chino le palmearon los hombros con una sonrisa comprensiva, negando con la cabeza a la pregunta que sus ojos formulaban…

Y ese fue el golpe final, la estúpida excusa que necesitaba para regresar a lo que era, intentando bloquear y borrar el último mes, en el que solo pensó en una persona, en el que incluso procuro su salud, en el que no se embriago ni busco a nadie por un poco de calor, porque ya no le hacía falta, solo bastaba pronunciar su nombre, recordar su peculiar sonrisa, imaginar el dulzor a caramelos que desprendía su cabello y cerró los ojos abriéndolos tan de golpe que asusto a Han al ponerse en pie con esa sonrisa de galán rebosante en sensualidad que hacía bastante no miraba en él.

-Vamos a divertirnos amigo a eso venimos…-murmuro bebiendo sin recato de la botella que sostenía en una mano, paseando su mirada por las personas del lugar perdiéndose en ese mar de gente, hundiéndose de nueva cuenta en la oscuridad de la que había escapado, y a la que no pensó regresar…

**********

El extraño olor a desinfectante, lo hizo removerse erráticamente sobre la inmaculada cama de hospital, parpadeando nervioso, intentando enfocar algo que se le hiciera conocido, un horrible miedo lo invadió de repente y se levanto bruscamente de la cama sujetándose el pecho asustando brutalmente a sus hermanos quienes estaban sentados a un lado de su cama.

-¡¡Junsu!!-corrió jaejoong a abrazarlo con fuerza, acariciándole el rostro, temblando nerviosamente buscando algún indicio de heridas o algo parecido.
-Jae…jae…estoy bien…cálmate…-hablo quedamente mientras Minho aprisionaba con fuerza una de sus manos regalándole una mirada tranquila, que desentonaba magistralmente con la preocupación que le surcaba el rostro.

-¿Qué me paso?-pregunto frotándose el rostro aturdido acomodándose mejor en la cama, una vez se vio libre del abrazo asfixiante de Jae.

-Solo te desmayaste, el doctor te saco sangre y están haciéndote unos cuantos análisis en estos momentos llamo al doctor para que nos diga que te ocurre…-
Jae salió de la habitación, regresando un instante después acompañado del doctor quien tenía una sonrisa demasiado alegre para la clara preocupación que embargaba a esas tres personas.

-Buenas noches joven Kim me alegra que haya despertado, primero que nada debo decirles que no es nada grave, su salud es muy buena…-hablo dirigiéndose a él, sacando suspiros aliviados de sus 2 hermanos.

-Tal vez sea muy pronto para adelantarme a los hechos, pero todos mis años de experiencia me acreditan para lo que le voy a decir…- Y la sonrisa del médico se amplio.

-Está usted embarazado…-

Tres pares de ojos se abrieron completamente sorprendidos, junsu incluso dejo de respirar.

-¿Qué…qué ha dicho…?-pregunto Minho casi sin voz sosteniéndose con fuerza del cabezal de la cama.

-Que su hermano está esperando un bebe…-

The Warmth Of Your Gaze : Capitulo 1

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By: Dianachovis88.

Titulo: The warmth of your gaze.

Idea Original: Esthela10

Desarrollado (autora): S.Tsuki

Clasificación: PG-17

Parejas: Yoosu Yunjae y Changminho

Género: M-preg, romance, drama, angustia.

Resumen: Después de una noche de copas Junsu queda prendado de yoochun de quien solamente conoce el nombre, después de dicho encuentro ambos siguen con sus vidas aunque los sentimientos experimentados los dejan marcados de más de una forma pues dentro de junsu se forma una nueva vida, ¿cuáles serán las historias desarrolladas a partir de esta noche de pasión sin medida?

ADVERTENCIA: Lemon, sexo explícito entre hombres.

CAPITULO 1 :The Warmth Of Your Gaze

Nos abrazamos fuerte no olvides ese calor
Incluso si amas a otra persona
Jamás dejaré escapar el sonido… el último que oí de tu voz
quiero caer en un profundo sueño.
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La música retumbaba con fuerza en sus oídos mientras a paso lento intentaba abrirse camino en ese mundo de gente que era la nueva discoteca “X-Dream”, no cualquiera podía entrar a un lugar así y mucho menos alguien como él, vamos que no era un mendigo, pero tampoco tenía tanto poder adquisitivo como todos los mocosos que se encontraban en ese lugar impresionando y malgastando el dinero de sus papis, intento enfocar a Eunhyuk, su mejor amigo y compañero de la universidad quien al ser hijo de un reconocido empresario solo basto con darle unos cuantos billetes al negro alto y fornido que daba miedo y que custodiaba la entrada para que los dejará pasar, un tipo lo empujo obligándolo a maniobrar para no fregarla, llegando finalmente a la barra del bar, en la que ya se encontraba Eunhyuk esperándolo con una bebida de un color extraño.

-Más te vale divertirte junsu, toma te aseguro que te gustara…- murmuro pasándole la bebida.

-¿Seguro?, sabes que no acostumbro beber alcohol puro…-oliendo un poco desconfiado la bebida que le paso.

-Ya lo sé tonto anda pruébalo…-ínsito el cara de ardilla.

Junsu le dio un sorbo a la bebida aun mirándolo desconfiado, saboreando el delicado dulzor de la misma que le saco una sonrisa después de beberlo.

-Esta dulce ¿Qué es?...-le pregunto mirándolo con curiosidad, sacando una sonrisa más amplia al chico frente a él.

-Es un secreto…- le respondió, dando un sorbo al vaso de Vodka que traía en la mano.

-Voy a buscar con quien bailar pide lo que quieras, no te cortes es viernes en la noche y después de matarte trabajando toda la semana y además ir a la Uni te lo mereces…-le guiño un ojo sonriendo con algarabía perdiéndose entre ese mundo de gente, buscando con quien desfogarse, que junsu tuviera la cara no quería decir que realmente fuera tan ingenuo, se acomodo en un banco y se recargo en la barra, saboreando esa extraña bebida que lo estaba relajando, observo con detenimiento a todas las personas del lugar, su opinión sobre ellos no cambio ni un ápice, niños ricos, bastardos, con algún trauma ocasional que encontraban la solución a sus problemas realizando fiestas como estas, que más bien parecían un coito colectivo, pero quien era él para juzgarlos, le dio el último sorbo a su bebida, pidiendo otra al instante, sacándose la chamarra de mezclilla que llevaba en ese momento, divagando en las mesas que se encontraban en el segundo piso y que lucían aún más exclusivas en el extravagante lugar, las luces multicolores parpadearon cegándolo unos instantes, cuando una canción rítmica pegajosa y sensual comenzó a sonar en el antro, tomo de nueva cuenta de su bebida y dejo el vaso sobre la barra, poniéndose en pie soltando una sonrisita risueña al barman, quien le dedico un asentimiento de cabeza, dirigiéndose al centro de la pista, comenzó a mover sus caderas al compas de la música mientras sus parejas de baile se iban intercalando, sus movimientos eran atrayentes y sensuales así que cuando menos lo noto un montón de personas lo tenían rodeado animándolo a bailar con más fuerza al centro de ese círculo que se había formado, regalándoles esa brillante e inocente sonrisa a sus espectadores, quienes iban aumentando el volumen al ver a ese hermoso chico bailar con gracia y sensualidad, llamando la atención de los vip del segundo piso.

-¿Para esto vinimos desde Seúl?- pregunto un moreno atractivo, que yacía despatarrado en uno de los sillones del antro.

-Yoochun ah el dueño es mi amigo y no quería venir solo…-murmuro hankyung quien estaba recargado sobre el barandal observando al montón de adolescentes hormonados bailar sobre la pista.

-Pues aparte de las bebidas no hay nada interesante cerca…-le contesto hastiado mirando de reojo a la chicas locales con supuesta ¿belleza? ¿Dinero? Quien sabía, quienes descaradamente se los estaban comiendo con la mirada, retiro el vaso de vodka que se había llevado a los labios hasta que este estuvo vació, siguiéndoles el juego a esas chicas, sonrió con galanura girando su cabeza observándolas con una sensualidad desbordante escuchando los grititos emocionados de las mismas, antes de que hicieran el amago de levantarse el se puso en pie, el aire se les fue a las pobres , pero a paso tranquilo y con expresión aburrida se acerco kyung-ah colocándose a su lado, quien sin ninguna pista de recato soltó una carcajada escandalosa.

La bulla en el primer piso los hizo dirigir su mirada hacia el centro de la pista en la cual un chico dejaba salivando a sus espectadores, la mirada de yoochun se afilo, y una sonrisa divertida cruzo sus labios, al parecer el lugar ya no era tan malo.

-Woo!!! Ese chico si sabe moverse!!!!!!-obvio kyungy, dándole un ligero golpecito a chun en el hombro.

Observo unos instantes como ese chico cambiaba de pareja constantemente, era como si bailara con todos y a la vez con ninguno, tomo la primera bebida que estuvo a su alcance y se la llevo de golpe a los labios.

-Bueno hay que divertirnos…-le susurro a hankyung palmeando con fuerza su espalda, bajando con velocidad esas escaleras en forma de caracol tapizadas con un poster que poseía el nombre del antro.

Llego al primer piso aspirando el asfixiante humo que escapaba de una esquina del lugar, avanzando con seguridad por ese mundo de gente atrayendo más atención de la esperada y necesaria, con movimientos lentos se interno en medio de esas personas que bailaban olvidando sus problemas y responsabilidades, los malos tratos y la necesidad de cariño, que de muchos de los presentes era su problema principal, con galanura fue conquistando poco a poco a las chicas que se atravesaban en su camino, bailando unos instantes con ellas, de forma sensual atiborrada en deseo, sus ojos siguieron como un felino al lindo chico que vio bailar antes, admirando mejor sus proporciones y valla proporciones, su trasero era enorme y su entrecejo se frunció al ver a un montón de buitres acercársele de forma obscena, mientras con sutiles empujones los alejaba de su cuerpo, sin perder esa sonrisa risueña de sus labios, desvió su mirada cuando observo a su amigo perderse por ahí con alguien, desde esa distancia no sabía si era un “el” o una “ella”, pero qué más daba, se alejo con brusquedad de la chica que se le había pegado y ya empezaba a tomarse confianzas innecesarias, dio unos cuantos pasos más camuflándose con los bailarines, hasta que estuvo como aún metro del castaño, ahora ya podía distinguir el color de su cabello, Aunque aun no pudiese ver su rostro pues estaba de espaldas.

Vio como una mano se acercaba con peligrosidad al llamativo trasero y no supo si fue más impulso que reacción, en una zancada se acerco al cuerpo del castaño y paso una de sus manos por la cintura del chico, pegándose totalmente a la benevolente humanidad del castaño, quien volteo sorprendido, chocando al instante sus miradas, removiendo con violencia su interior, como si se hubiesen tomado una caja de whisky barato y les estuviera revolviendo las entrañas para provocarles vomito, aunque en sí la sensación fue más placentera, yoochun le sonrió indicándole con los ojos al tipo a su derecha quien los miraba furibundo, junsu captando la indirecta le sonrió con ternura, aun con su espalda pegada al pecho del pelinegro y tomo entre las suyas las manos contrarias, comenzando a mecerse sobre el cuerpo de su salvador, sin saber el porqué, pero esa mirada lo hizo sentir seguro como hace bastante tiempo no se sentía, la música cambio repentinamente anunciada por las parpadeantes luces multicolores que se apagaron dejando el lugar en una completa oscuridad, junsu dio una vuelta complicada sin soltar las manos del pelinegro y se acerco a yoochun aun sin dejar de bailar, con esa expresión inocente y tierna que al moreno le estaba sabiendo realmente bien, se acerco un poco más, solo lo suficiente para que sus cuerpos rozaran leve, muy levemente al contonearse al ritmo de la música.

-Junsu…-murmuro el castaño con una sonrisa, muy cerca del oído de yoochun, y se estremeció al sentir la calidez de ese aliento rozarle la piel, encontrándose de nuevo con esa mirada que lo hacía sentir tan especial y diferente…

-Yoochun…-murmuro en un susurro con una fina sonrisa en los labios, y junsu correspondió nervioso la sonrisa, emocionado y abrumado, porque por alguna razón no quería alejarlo de su cuerpo, como a los otros que ya se le habían acercado, quería quedarse junto a él cerca…muy cerca…

De forma inconsciente y al compas de la suave melodía que resonaba en el lugar junsu se acerco con sigilo al moreno, sus torsos entraron en contacto y sus piernas se enredaron con velocidad, la oscuridad del lugar camuflaba perfectamente lo que pasaba entre esos dos.

Y las mariposas de su interior alzaron el vuelo cuando empezaron a mecerse con cautela el uno contra el otro, sus miradas estaban unidas, no se habían separado ni un segundo desde que entraron en contacto, y lo que sus cuerpos hacían era netamente automático, yoochun paseaba con delicadeza sus manos por la espalda del más bajo, mientras este acariciaba los brazos de yoochun por sobre esa chaqueta oscura de cuero que desprendía un almizclado aroma a sudor y colonia que se filtraba por las fosas nasales de junsu como incentivo a la por demás, extraña situación, en esa posición bajaron sensualmente rozando sus cuerpos con descaro sin dejar de mirarse, recibiendo de vez en vez estelas de luz, que de forma juguetona iluminaban los labios contrarios, de la misma forma en que bajaron volvieron a subir muy juntos, pero las manos de yoochun, desobedeciendo las ordenes lógicas del cerebro pasaron el límite, acariciando el borde de esos ajustados pantalones negros y tomando con un permiso mudo del menor, ese trasero con cuidado colocando sus manos sobre la acolchonada y suave zona, sin ejercer ningún tipo de ansioso y brusco movimiento, junsu respingo y sin saber porque se meció con un poco más de fuerza contra las caderas de yoochun, pidiendo un poco más de contacto mientras se abrazaba al cuello de este, sus cuerpos estaban subiendo rápidamente de temperatura y olvidando donde estaban yoochun comenzó a dar leves masajes al trasero de junsu subiendo y bajando con vehemencia acariciando la espalda y los bordes del pantalón para dar una caricia áspera al trasero y detenerse debajo de los glúteos, sintiendo todo el cuerpo del castaño temblar entre sus brazos, que sin dejar de verlo y con el rostro increíblemente sonrojado intentaba mantener su agitación bajo control, aunque eso era difícil para él también pues cada vez que regalaba esa áspera caricia, las caderas del lindo chico chocaban contra las suyas recibiendo una deliciosa presión sobre su miembro que lo hacía cerrar sutilmente los ojos mientras una sonrisa se le formaba en los labios, inconscientes de todo lo que sucedía a su alrededor, comenzaron a frotarse con velocidad, sintiendo rápidamente los estragos en sus cuerpos, pues sin contención alguna junsu gimió sobre el rostro frente al suyo que lucía sonrojado y sudoroso.

Ese fue suficiente incentivo para chunnie quien aprisiono con fuerza las nalgas del menor entre sus manos, dirigiendo con más velocidad los movimientos de junsu sobre sus caderas, con los ojos entrecerrados, y sin ser presas de miradas curiosas su increíble despliegue de sensualidad estaba casi terminando, sus movimientos eran veloces y necesitados, las manos de chunnie le daban soporte a junsu quien sentía que desfallecería en cualquier momento en medio del intoxicante mar de sensaciones, sus labios iban acercándose poco apoco, mientras la agitación de su respiración iba en aumento, junsu suspiro ruidosamente y cerró los ojos acercándose más a yoochun quien a la par hacía lo mismo que junsu, un jadeo escapando de los labios del castaño y un gemido que intento controlar yoochun fue el que se escapo de sus labios escuchando solo sus respiraciones agitadas olvidándose de todo a su alrededor, los temblorosos labios de su acercándose, eliminando el poco espacio que le faltaba para tocar los labios del sensual pelinegro que lo sujetaba para no caer y que con los ojos cerrados también se acercaba a él un leve roce se dio entre sus labios y…

…junsu dio una vuelta complicada sin soltar las manos del pelinegro y se acerco a yoochun aun sin dejar de bailar, con esa expresión inocente y tierna que al moreno le estaba sabiendo realmente bien, se acerco un poco más, solo lo suficiente para que sus cuerpos rozaran leve, muy levemente al contonearse al ritmo de la música, y de repente el tipo del que lo había salvado hace un momento se posiciono tras junsu sujetando con fuerza sus caderas y comenzando a rozarse con descaro sobre el castaño, importándole poco que estuviera bailando con yoochun, quien con una enfadada mueca volvió a jalar a junsu hacia sí, colocándolo tras él.

-Atrévete a tocar a mi novio otra vez estúpido, y te rompo la cara…-siseó molesto el pelinegro bajo la atenta y avergonzada mirada de junsu.

-No me interesa si es tu novio en este lugar mando yo y en estos momentos lo quiero a él así que piérdete…- murmuro con altanería el tipo que lucía repugnantemente ebrio.

Yoochun rodó los ojos fastidiado y lanzo un resoplido frustrado, el tipo hizo amago de acercarse nuevamente, y un certero puñetazo le volteo el rostro haciéndolo caer al piso con fuerza, ya que su estado de estupidez no lo hizo reaccionar a tiempo.
-Seguridad!!!!!!!!!!!!-comenzó a gritar poniéndose en pie y llamando la atención de los guardias que estaban cerca quienes se movieron apresurados tras ser llamados.

-Sáquenlo se atrevió a golpearme!!!!!! Y denle una buena paliza!!!!!- Grito histérico tocándose el lado del rostro en el que había sido golpeado.

-Te vas a arrepentir!!!!!-grito riéndose como desquiciado, mientras yoochun ladeaba el rostro sonriendo con burla hacia los guardias de seguridad.

-Te lo repito nadie se mete comhgn!!!!!!!!!!!!!!- otro certero puñetazo se incrusto en su rostro antes de terminar la frase lanzándolo hasta la barra.

El pelinegro abrió los ojos impresionado, el no se había movido ni un ápice de su lugar, y observo a ese junsu que respiraba agitado con el entrecejo fruncido, intentando lucir amenazante, aunque solo lucía increíblemente tierno por el pucherito que tenía en los labios.

-¡¡Por eso odio estos estúpidos lugares, todos se creen con el derecho de decidir por los demás!!-grito enojado cruzándose de brazos e inflando las mejillas haciendo un berrinche. Yoochun se rió estruendosamente mientras el tipo seguía sobándose el rostro, poniéndose en pie de forma tambaleante, los de seguridad reían silenciosamente ignorando al borracho amigo del dueño.

Junsu se acerco a la barra y agarro su chamarra de mezclilla poniéndosela con rapidez, mientras el tipo que ya estaba en pie lo tomo con fuerza de un brazo.
-hey no me toques!!!!- y de un manotazo se alejo del tipo, quien humillado y avergonzado soltó unos insultos inaudibles…

-Sáquenlos que esperan gente sin clase no puede entrar a este lugar…- y junsu hizo lo que yoochun sabía era una mala, muy mala idea, le dio una fuertísima patada en las partes nobles haciéndolo caer de rodillas y que terminara gimoteando en el piso en posición fetal, y ese golpe le dolió a todos los curiosos que se habían detenido a mirar el espectáculo, los guardias corrieron y abrazaron a junsu cargándolo y dirigiéndose a la salida, escuchando los ruidosos chillidos del menor quien pataleaba golpeando con fuerza a los gorilas, uno de ellos sujeto con agresividad el cuello de junsu, para que dejara de llamar la atención, recibiendo al instante un puñetazo en las costillas por parte de chunchun a quien sujeto un tercer guardia que se había mantenido observando, y ahora no era solo junsu, yoochun reclamaba indignado que lo bajaran, golpeando con fuerza a esos orangutanes.

-Estúpidos montoneros de mejores lugares me han corrido!!!!!!!!!-Grito junsu una vez afuera del local cuando lo bajaron sin nada de delicadeza, los tipos que traían a yoochun iban saliendo y sin remordimiento alguno lo lanzaron hacia el pavimento, cayendo de sentón en el frío y duro suelo.

Dios eso había dolido-Ya verán les clausuraran el lugar por alcoholizar a las personas y luego sacarlas sin nada de cuidado!!!! –

-Infelices!!!!! Abusivos!!!!! Feos!!!!!- Bien definitivamente su fantasía había sido mejor que eso, en un dos por tres los habían sacado del antrucho de quinta, estaba sucio y le dolía el trasero y ese chico no dejaba de gritar insultos varios que solo había escuchado en películas para mayores de 40 y el tal vez no pasaba de los 20, repentinamente dejo de escuchar los alaridos del chico, así que alzo la vista encontrándose aun palmo de distancia el rostro sonrojado del muchacho que seguía sonriendo con ternura y lo miraba fijamente.

-ahhh!!!!!!-y solo pudo gritar un poco asustado alejándose del castaño, una sonrisita alegre y ciertamente peculiar, pues no la había escuchado nunca inundo sus oídos.
-Muchas Gracias por ayudarme me llamo junsu, ¿cómo te llamas y porqué dijiste que eras mi novio? yo no te conozco…-chun arqueo una ceja tomando la mano que le era ofrecida, poniéndose en pie y observando al niño sonrojado tambalearse un poco.
Se rasco la cabeza, confundido mientras no dejaba de observarlo con interrogación, suspiro fuertemente, eso no era lo que planeo-Bien en ese orden, de nada, soy Yoochun y me pareció buena idea pues estaba acercándose demasiado, ah!!! Y yo tampoco te conozco…-De nuevo esa particular carcajada le llego a los oídos, lo vio balancearse un poco y dar un traspié que casi lo lleva al suelo de no ser por él.

-Gracias otra vez chunnie, ahhhh!!!Yo quería seguir bebiendo esas luces de colores…-murmuro inquieto entre los brazos del mayor con ese tierno puchero en los labios, al parecer el aire le afecto bastante y sin saber porque lo sujeto con más fuerza contra su cuerpo.

-Pues no podremos volver a entrar, ¿quieres ir a mi casa a beber luces de colores?-le pregunto con diversión al castaño quitándole el cabello del rostro, y repentinamente el color en la cara de junsu aumento, dios era demasiado amable, todo sonrojado se vio asintiendo torpemente sacando a relucir una hermosa sonrisa de yoochun, ni siquiera sabía porque aceptaba, tendría que regresar a casa ya o lo matarían al día siguiente, pero algo en ese pelinegro le gustaba.

Y solo pudo esbozar una sonrisa cuando el chico del lindo traserote se sonrojo tras su gesto. –Bien Junsu-ah esta noche eres mi novio de chocolate así que beberemos luces de colores!!!!!!!-Grito tomando la mano de junsu, corriendo a buscar su auto, mientras iban riéndose como unos tontos, cualquiera que los viera pensaría que si eran pareja, yoochun afianzo el agarre antes de llegar a su coche, al que entraron con rapidez.

-Wow!!!!!!!!! Yoochun-ah!!!!!! Tu carro es muy bonito…-exclamo junsu una vez se colocaron los cinturones de seguridad, curioseando en los botones y compartimientos del auto, y chun pensó que no le molestaría ver esa sonrisa cuando se sintiera triste y melancólico, o feliz y eufórico, sacudió su cabeza antes de encender el auto, estaba pensando tonterías, y en una estela de luz y con un ruido estruendoso se perdieron por las silenciosas y tranquilas calles de esa noche.


**********


Si el carro lo había impresionado ese departamento lo dejo con la boca abierta, todo lucía nuevo y limpio y lo apreciaría mejor si no le estuviera dando vueltas la cabeza ¿o era el departamento el que se movía?, de nuevo soltó esa risita risueña, cuando yoochun lo jalo de una mano y lo dejo sentado en un sillón mientras él se perdía por un pasillo del lugar, cerró los ojos un momento intentando que las ideas se le aclararan o que al menos dejasen de moverse como si se hubiera subido a la montaña rusa, y al bajar aun siguiera girando.

Algo frío contra su mejilla lo hizo abrir los ojos con rapidez arrugando la nariz de forma graciosa a su observante.

-No me gusta la cerveza!!-hizo un puchero y se giro indignado-Yo quería luces de colores…-

-Pero no tengo luces de colores…-

-Pues no me importa!!!-y volvió a mover la cabeza de forma brusca, odiándose al instante cuando todo comenzó a girar otra vez. Yoochun arrugo las cejas intrigado dejo los varios six´s de cerveza que había traído y salió presuroso de nuevo hacia un lugar que solo él conocía. Junsu comenzó a mirar con curiosidad la estancia, hasta que su mirada reparo en unas cuantas fotos que había sobre el librero, ahí había un pequeño y regordete bebito sonriendo hacia la cámara con unas orejitas de micky mouse sobre su cabeza, estaba tan lindo, y el también sonrió con ganas de apachurrar al ratoncito. Giro sobre sí, al escuchar pasos apresurados acercarse a él, con una sonrisa desorientada e infantil yoochun coloco frente a junsu unos vasos extraños de color blanco, el castaño lo miro sin decir nada parpadeando curioso.
-Aish!!Eres raro…-Yoochun tomo una cerveza y la destapo con velocidad vaciándola en uno de los vasos y pasándosela a junsu, quien hizo un puchero medio molesto, chun hizo lo propio con su cerveza y aun con una sonrisa en los labios insto a su a sentarse en el sofá.

-Ahora dale un trago!!!- le dijo desde una esquina de la sala aún lado del librero.

-Ya te dije que no me gusta la cerveza Yoochun-ah!!!-

-Anda sí???-insistió con una sonrisa tierna, aun con los labios enroscados le dio un sorbo al vaso cerrando los ojos en el proceso, seguía estando amargo, miro a yoochun y entonces un flashazo de luz lo hizo abrir los ojos impresionado sonriendo encantado.

-Ahora ya estamos tomando luces de colores.-indico el moreno acercándose a él y sentándose a su lado, los dos vasos ahora eran de color azul y morado.

-Gracias…- Junsu le regalo otra de sus sonrisas y le dio un trago de nuevo a la cerveza incluso sabía más dulce y sin darse cuenta se abandono a la embriaguez y a la por demás extraña calidez de su anfitrión, no sabía cuánto tiempo había pasado y sinceramente no le importaba, era divertido platicar con yoochun habían estado haciendo bromas del bar, de los gorilas que los sacaron, de sus malos amigos que ni siquiera notaron que los echaron, en fin de todo y nada, era relajante muy agradable, el tiempo siguió avanzando y cuando los adormilados ojos de junsu viajaron hacia el libreo pudo notar como un reloj digital de parpadeante luz verde marcaba las 2:30 de la mañana y de repente se olvido hasta de cómo se llamaba cuando de forma impulsiva quiso pararse y los pies se le enredaron entre los cables que le daban luz a los vasos, saliendo a estrellarse contra la alfombra en el piso, regando la cerveza por todo la estancia dejándolos a oscuras, cuando los lentos y alcoholizados reflejos de yoochun quisieron evitar su caída y el termino estampándose contra el pecho del moreno e incrustando sus labios en los contrarios con un beso suave. Yoochun no se movió ni un centímetro, cerró los ojos y se abandono unos instantes a disfrutar de ese suave roce que no exigía, que solo transmitía a su cuerpo un sentimiento a agradable, que lo hizo abrir los ojos de nuevo recordando que estaba borracho, para encontrarse a ese junsu sonrojado tal vez por el alcohol tal vez por la vergüenza a solo unos centímetros de él.

-Baby pellízcame…-murmuro lanzando su cálido y embriagador aliento hacia el rostro de junsu quien arqueo una ceja con curiosidad, aun en esa posición lo pensó unos instantes y elevo su mano hasta una mejilla del ratón le dio una leve caricia y después la tomo estirándola de forma dolorosa.

-Ah!!Eso dolió!!!-

-Tu dik…jisgh…te Yoochun ah!!!-murmuro de forma cantarina medio perdido y avergonzado acomodándose sobre el pecho del mayor respirándole de forma pausada en el cuello.

-jum… no estaba dormido...-murmuro el ratón acariciando el cabello del castaño, quien se tocaba los labios confundido, simplemente se había sentido bonito y su sonrisa se hizo más grande, hasta lo borracho se le quito, olvidando que debía llegar su casa, otra vez, sin saber porque dirigió sus labios bajo la oreja del mayor y deposito en ese lugar un besito, provocando un estremecimiento en el cuerpo bajo el suyo.

-Ok si estoy soñando…otra vez…-volvió a murmurar chun acercando más hacia sí el cuerpo de junsu, quien ahogo una risita en el cuello del mayor y lo abrazo con fuerza.

-No… estás… soñando señor ratón…-comento con timidez sobre la piel del mayor regalándole otro besito, arrastrando las palabras apenas cruzaban su mente.
-Ya sueño o sino no me hago responsable…-volvió a murmurar sonriendo con torpeza instando a junsu a incorporarse un poco.

De nueva cuenta sus miradas entraron en contacto y un suspiro ansioso y ligero escapo de sus labios, las manos de yoochun se movieron sin consciencia hacia el rostro frente a él.

-Eres un sueño bonito muy bonito…-le dijo a junsu acariciando sin notarlo los labios brillantes del castaño, y tembló, los ojos de yoochun lo atrapaban lo hacían perderse y abandonar la realidad insertándolo en una burbuja en la que todo parecía valer la pena y era tan ilógico ¿cuánto llevaban de conocerse? 3…4… horas, y parecía que lo espero toda la vida y parecía que con él se podía quedar toda la vida, antes de procesarlo una fuerza subconsciente lo impulso a rozar de nueva cuenta los labios de yoochun de forma suave y simple sin pasar más allá de una inocente caricia.

Y algo había en los ojos del niño bonito que estaba sentado sobre él, nunca nadie lo había mirado así y no sabía si era ternura o inocencia, pero él quería cuidarlo siempre, y como los extraños pensamientos de hace unas horas no le importaría despertarse todos los días solo para mirar esa expresión nítidamente confusa y adorable, al parecer tenía una especie de conflicto interno aunque sus ojos no se habían despegado ni un instante de los suyos, y su sorpresa fue apremiante cuando lo vio inclinarse cerrar los ojos y regalarle el primer beso más maravilloso de su vida, de nueva cuenta su interior se retorcía de forma vertiginosa, ¿Esas serían las supuestas mariposas, de las que el mundo hablaba siempre?...

Y no quiso saberlo cuando su propia torpeza mordió los labios de junsu sin quererlo, o tal vez si lo quería, pero fue consciente de que su forma de tocarlo era distinta a como lo hacía con las mujerzuelas que se le ofrecían sin una pizca de decencia, sus manos se perdían repetidas veces por el suave cabello del menor, quien correspondía a sus toques con suavecitas caricias al cuello, una de sus manos fue bajando con sinuosa lentitud por la espalda de junsu que solo lucía una fina camiseta de algodón pues en el transcurso de la noche y como el numero de cervezas iba en aumento se fueron despojando de las prendas que les producían calor…

-mhn…-un quejido silencioso por parte de junsu se ahogo en la boca de yoochun cuando este acarició con sutileza el trasero de junsu, y su boca se abrió de forma repentina permitiendo el acceso a la húmeda y cálida lengua de yoochun saludándose con calma y conociéndose con paciencia, su estado de ebriedad no le permitía reaccionar de forma correcta así que en varias ocasiones chocaron con los dientes sacándoles risitas tontas a ambos.

El calor en el cuerpo de junsu iba en aumento, confirmándole a chun que le gustaba que le tocara, que las caricias a su espalda lo hacían temblar con ansiedad y los masajes en su trasero, lo abrían hecho caer de bruces al suelo, si hubiesen estado de pie, nunca nadie lo había tocado de forma tan íntima, a lo mas que había llegado era a un beso profundo, pero ni siquiera era comparable con la caricia que compartía en ese momento con yoochun.

Acostados sobre el sofá, los amantes de una noche se besaban con fervor, descubriendo cada instante un nuevo sentimiento, una nueva señal que les indicaba el comienzo de un maravilloso inicio hacia el amor, despertando en el proceso una pasión irrefrenable, un deseo incontenible y una calidez asfixiante, en sus vidas habían experimentado una sensación tan avasalladora que los obligara a querer sumergirse en esa fantasía por una eternidad…

Yoochun se incorporo con cuidado, llevándose a junsu con él en el proceso, acomodándolo con delicadeza sobre su regazo, repartiendo cortos besos a los labios contrarios que aun brillaban con la poca luz que se colaba de la calle, acariciaron con ternura sus narices y sonrieron como bobos cortando el beso unos instantes, con la respiración irregular y una sonrisa en sus labios, chun aparto el cabello del rostro de su regalándole cosquilleantes caricias.

-No quiero que hagas algo que no quieras junsu ah…-un nuevo pero corto beso a ojos cerrados se dio al terminar su frase, mientras el acelerado corazón de junsu incremento sus latidos al escucharlo, “…se está preocupando demasiado…”
-Quiero hacerlo…-respondió con una sonrisa encantadora que le regreso la confianza a yoochun y le dio más fuerza al beso que iniciaron esta vez, separándose con cuidado instantes después.

-…pero…-comenzó a hablar en un susurro muy bajo-…soy…vi…virgen…-termino de forma inaudible, cerrando los ojos sonrojándose un poco más.

Yoochun soltó una ruidosa carcajada abrazando de forma cariñosa al menor dándole un sonoro beso en la mejilla, dios mío y su corazón se estrujo de ternura no podía ser más adorable.

-Entonces tiene que ser especial su…-y le regalo una mirada intensa llena de seguridad con una sonrisa que lo hizo temblar de emoción, por dios que estaba haciendo, nunca pensó verse en una situación así pero no había restricciones ni mentiras, solo…solo tenían que sentir, y después cada quien continuaría su vida, con una hermosa experiencia que recordar.

Un beso ansioso surgió de repente, mientras yoochun lo urgía a ponerse en pie, cosa que hizo al instante seguido de yoochun, quien lo tomo de la cintura y lo abrazo con fuerza tomando sus piernas y obligándolo a enredarlas alrededor de su cuerpo.
Junsu quito con habilidad la chaqueta oscura que cubría a yoochun dejándolo solo con una camisa semi abierta, con pasos torpes yoochun se encamino hacia uno de los pasillos de su apartamento que llevaban a las habitaciones, esas en las que no había dormido ni una vez, chocando en el camino con varios muebles, de los cuales no sabía ni que existían, escuchando a junsu reír de su torpeza y besar su rostro cuando el golpe parecía ser doloroso.

Llego a la puerta de su habitación y la abrió de una patada besando el cuello del menor y dejando a sus dientes raspar la cremosa piel del lugar, tanteo un poco el terreno y cuando estuvo cerca de la cama junsu aflojo el agarre de sus caderas bajando al piso y dejándose caer a la cama rebotando de forma infantil, con ese adorable sonrojo cubrir de nueva cuenta su rostro, chun se saco los zapatos a la par que junsu hacía lo mismo avergonzado.

Se arrastro hacia atrás quedando recostado en medio de la inmensa cama bajo la depredadora mirada de yoochun, en ese instante un escalofrío peligroso lleno el cuerpo de junsu obligándolo a arquearse un poco de forma involuntaria, se sentía deseado y esa mirada lo hacía sentir especial, esa noche el inundaría la visión de yoochun y esa noche yoochun lo inundaría a él porque solo serían ellos dos…
Chunnie gateo de forma sensual sobre junsu sin perder un momento de vista el brillo ansioso y curioso del menor, un poco agitados reanudaron los besos con caricias sencillas y cargadas de ternura, yoochun no quería asustarlo, si era su primera vez tenía que disfrutarlo al máximo, el se encargaría de marcarlo para que nadie nunca lo hiciera sentir como él, para que siempre estuviera en su cuerpo su esencia, para que no lo olvidara jamas, aunque fuera egoísta e irrazonable…

Las manos de yoochun acariciaron los bordes de esa camiseta levantándola poco a poco mientras él se paseaba sobre la piel que iba descubriendo con premura, detuvo el beso un momento y quito la camiseta con velocidad dejando a junsu expuesto a su hambrienta mirada, todos y cada uno de los bellos de su cuerpo se erizan y hasta el ultimo confín de su alma se vio expuesto, no solo era piel, era… era algo más…
Un suspiro ahogado salió de sus labios cuando la saliva de su amante se deslizaba con cadencia sobre uno de sus pezones, eso era tan escalofriantemente placentero y vergonzoso pues sin ser consciente un gemido ahogado salió de su garganta no encontrando otra forma de asimilar la sensación…

Yoochun sonrió sobre la piel escuchando satisfecho el gemidito de junsu, sus movimientos, su expresión, su reacción, todas las señales confirmaban lo que le había confiado y a pesar de eso aceptaba con total entrega las caricias de un completo extraño. Sin ser consciente de cómo, con besos húmedos y lánguidos dejo una marca cerca del ombligo, saboreando encantado el agitado murmullo que escapo del castaño quien mantenía sus ojos cerrados mordiéndose los labios, acarició con premura el botón del pantalón desabrochándolo en segundos, ganándose la completa a tención de junsu, que rojo como no había visto nunca a nadie, lo observaba sin perder detalle y eso era algo que lo hacía estremecer sin control, cuando sus miradas se despegaron lo hizo de igual forma toda la ropa del menor, que se froto las piernas una vez desnudo desviando el rostro y sintiéndose expuesto, más expuesto que nunca a que alguien viera realmente en su interior…

Yoochun contuvo la respiración parando en seco cualquier acción que quisiese realizar en el momento, era lo más hermoso que había visto en su vida, tan místico…su garganta se seco y recorrió sin un atisbo de vergüenza y consideración cada palmo de esa piel que mantenía una leve capa de sudor sobre ella, que rozaba entre sí y producía un sonido exquisito a sus sentidos, producido solamente por el agitado respirar que había dejado en junsu…

-Ya…deja…deja de…mirarme…así Yoochun-ah-

-¿Cómo…?-

-Ah Así! Es vergonzoso…-respondió hundiéndose un poco en sí mismo cerrando las piernas intentando ocultar lo que ya era evidente-Además no…no es justo...Sigues vestido…-

-Eso puede arreglarse baby…-inclino su rostro sonriendo con ternura y deslizando con cuidado la camisa que siseo silenciosamente hasta perderse a orillas de la cama, yoochun gateo de nueva cuenta hacia junsu, quien se sobresalto meciéndose hacia atrás intentando posicionarse sobre las almohadas, resbalándose en el intento rozando en justa medida todo el torso duro y fuerte de yoochun dejándolo entre sus piernas con una sonrisa comprensiva pero extraña, chun bajo lo suficiente y tomo los rosados labios de su junsu, porque al menos esa noche lo sería, siendo correspondido al instante sintiendo caricias inseguras perderse por su torso y bajar indeciso hasta el borde de sus pantalones donde los deditos cálidos acariciaron y tiraron del botón y la bragueta hasta bajar un poco la prenda, interrumpiendo el beso cuando sus manos acariciaron las caderas recostándolo con suavidad, acariciando la brillante erección ahogando los jadeos de junsu que se incrementaron en unos instantes al sentir las caricias intensificarse sobre su cuerpo, un movimiento brusco por parte junsu hizo jadear ruidosamente a yoochun obligandolo a dejar el beso y apoyar ansioso la frente en el pecho del menor recibiendo delicados roces, ni si quiera había notado el propio estado de su cuerpo, sencillamente estaba más caliente que una olla exprés, y el único culpable era el pequeño que jadeaba sobre su oído mandando escalofríos a todo su cuerpo al murmurar de esa forma insinuante y erótica su nombre, su vientre y piernas se encontraban tensas y yoochun no dejaba de acariciarlo de esa forma tan enloquecedora, y solo podía cerrar los ojos y morder la piel que tenía cerca al sentir acelerar los movimientos…

-Ah yoochun!!-gimió fuerte sobre el oído del ratón quien reprimió su propio y escandaloso jadeo al acariciar de forma inocente la entrada de junsu.

-mmm…-y lo agarro de las caderas abrazándolo con fuerza y apegándolo a su cuerpo que candente y ardoroso reclamaba encontrar el paraíso en junsu.

-so...Solo…dios!!!!-y cualquier frase coherente se murió comenzando un ansioso beso tirando de los pantalones de chun desterrándolos del cuerpo del mayor, ayudado de sus piernas separándose levemente.

-Junsu-ah…-suspiro su nombre contra su rostro y el solo se obligo a no imitar el suspiro o se derretiría en cualquier momento, e intento calmar la spalpitaciones de su cuerpo aunque era prácticamente imposible con toda la humanidad de yoochun sobre él.

Y unos calentísimos dedos rozaron sus labios obligándolo a abrir los ojos que opacos y cristalizados por el placer contrastaban con el adorable sonrojo de su rostro, abrió también su boca probando el salado sabor del sudor, que se deslizo sin miramientos por su garganta, y esa imagen hizo estragos en yoochun quien se concentro en descender por ese sudoroso pecho marcando y jalando los pezones entre sus dientes mientras junsu tomaba con sensualidad nata sus dedos entre sus labios lubricándolos con su ardiente saliva.

-Es para que no duela susu…-hablo chunnie cuando la interrogante mirada de junsu se poso en sus ojos obligándolo a respirar con fuerza.

-Si eres tú no importa…-respondió abrazándolo con fuerza del cuello sentándose sobre sus caderas y avergonzándose mucho al sentir la excitación de chunie quedar entre sus muslos.

-Claro que importa…-Rozo con infantilismo su nariz con la contraria dejando rapidos besitos por las mejillas de junsu-…además no podría lastimarte…-y ambos sonrieron confiendo plenamente en el otro, y con caricias suaves las manos de yoochun viajaron hacia su trasero buscando a tientas su entrada mientras no dejaba de besarlo y susurrar pausadamente dulces y reconfortantes palabras a su oído, ni si quiera fue plenmente asaltado cuando un caliente dígito se deslizaba con facilidad en su interior, sensación que lo hizo darse cuenta de algo, el no había hecho nada intentando remediarlo deslizo con pasión sus manos sobre el pecho del señor ratón perdiéndose por las ingles y tomando entre sus manos la palpitante dureza que incremento su tamaño al recibir el roce.

-ahh jun...su!!!!-

El pequeño sonrió con picardía mirándolo con un brillo pervertido en los ojos que apenas vio desapareció.

-Mande…-respondió con una gran sonrisa, descomponiendo al instante su mueca con un gemido incomodo al sentir un tercer dedo adentrarse en su interior.

-Eres malo su…-hizo que su voz vibrara contra el cuello del delfín sintiendo la agitación en todo el cuerpo sobre él, con paciencia ensancho el pasaje hasta que lo creyo listo retirando los dedos de su interior.

-¿Estás listo…?-pregunto besando su nariz masajeando con cuidado sus caderas.
Junsu asintió nervioso aferrándose con fuerza a los hombros de yoochun dejando en paz el miembro que había torturado unos instantes.

-Si quieres que pare solo dimelo…-suspiro en su cuello succionando levemente una porsión de piel, y antes de poder asimilarlo un enorme e hinchado miembro se deslizaba por las paredes de su estrecho pasaje, abriéndose paso desgarrando con fuerza su interior, deteniéndose con un golpe seco dentro de él.

-¿Estas ahmn!!!!bien… junsu?-El nombrado estaba rígido dolía pero, sinceramente esperaba que doliera más, asintió al cuestionamiento abriéndolo los labios comenzando a jalar lo suficiente como para que la vista dejara de fallarle. Y comenzó a impulsarse sobre el moreno despacio, sintiendo ese ardiente pedazo de carne palpitar deseoso en su interior.

-aghj…-un jadeo se perdió entre las 4 paredes de su habitación cuando la fricción sobre su miembro lo hizo abrazar las caderas de junsu con fuerza regalando caricias furtivas por todos lados, con un leve impulso comenzó a sacar y meter muy despacio su longitud admirando sin parpadear cada expresión en el rostro contrario, la forma de morder sus labios que temblaban descontrolados, dejando escapar vibraciones caóticas hacia su ser…

Junsu se impulso con fuerza en un arranque irrefrenable de excitación cuando un hormigueo delicioso le atravesó la columna, yoochun lo aferro con más fuerza a su cuerpo correspondiendo al gesto comenzando a embestir con más profundidad y fiereza en la zona que sentía más caliente.

-ah!! Yoochun ah!!!! Más rápido!!!!- y se abandono al delirio cuando instantes después una embestida lo hizo arañar sin contemplación la espalda de yoochun al llenar su vientre y piernas de un nuevo más potente hormigueo, yoochun aferro uno de sus fuertes brazos a la cadera de junsu mientras se impulsaba con una mano sobre el colchón y mordía con entretención los pezones que se acercaban a su rostro cuando junsu se arqueaba de forma elástica contra su cuerpo, y sentía que en cualquier momento terminaría estaba increíblemente estrecho y caliente , la sensación era indescriptible la zona lo tragaba con necesidad e incluso se le dificultaba el moverse. Dio una profunda y certera embestida en el cuerpo de junsu obligando a este a soltarse de su cuerpo y caer con algo de brusquedad sobre la cama intentando no cerrar los ojos, afianzo el agarre y tomo ambas piernas separándolas un poco relamiéndose los labios, se dejo vencer y se abandono a la dulce necesidad de embestir cada vez con más fuerza contra junsu, su cuerpo y mente eran un lío mientras en su vientre se formaba un nudo desesperantemente placentero…

Se inclino sobre junsu besando con fiereza sus labios y mordiéndolos en el proceso, recibiendo bastante aceptación por el aturdido quien parecía estar a punto de hacer girones las sabanas entre sus manos, aun aferrándose de la cadera del menor una de sus manos viajo hasta encontrarse con la de junsu tomándola y cerrándola con fuerza, entrelazando sus dedos mientras sus rostros quedaban muy cerca el uno del otro.

-Chunnie!!!!!!-gimió el apelativo que se le acababa de ocurrir besando los labios de yoochun, sintiendo una oleada más extensa atravesar su cuerpo al sentir su dureza frotarse entre ambos torsos.

-No voy a aguantar tanto!!!!!!!!-por dios!!!! Y yoochun tampoco la presión en su miembro aumentaba a cada instante incluso sentía la humedad en el vientre de junsu. Se impulso con fuerza una vez más y su golpe fue certero y profundo la espalda de junsu se arqueo con increíble fuerza y se corrió entre sus manos gimiendo fuertemente su nombre, incentivo suficiente para que yoochun explotara con fuerza en su interior cayendo con rudeza sobre junsu quien lo abrazo buscando estabilizarse.

Y la agitación de sus respiraciones desfilaba por toda la habitación mientras el sudor corría por sus cuerpos humedeciendo las sabanas. Yochun salió del interior de junsu con cuidado mientras su propia esencia deslizaba hasta perderse entre las sabanas, se deslizo un poco y abrazo las caderas de junsu depositando suaves besos y caricias en el vientre aspirando maravillado la mezcla de sus aromas.

Junsu se removió inquieto y una repentina corriente de aire lo hizo temblar de frío, haciendo que yoochun se percatara de ello.

-¿Tienes frío?...-

-Un poco…- contesto con voz suave haciéndose bolita en la cama, la sonrisa de bobo en yoochun no desaparecía, parecía un niño, se recostó a su lado y lo volvió a abrazar apegándolo totalmente a su pecho recibiendo un besito cerca del corazón, tiro de las mantas y los cubrió a ambos mientras bajo las mismas se enredaron hasta quedar muy juntos, junsu cerró los ojos con una linda sonrisa acurrucado en chun quien acariciaba tiernamente su rostro, un último beso deposito en los hinchados labios antes de acomodarse para poder dormir…

-No me sueltes…-murmuro medio dormido logrando ampliar aún más la sonrisa de yoochun, y unos instantes después todo quedo sumido en un tranquilo silencio quedándose dormidos en esa enorme cama no queriendo despertar ni alejarse nunca del nuevo calor que habían descubierto en tan solo una mirada…